¿Impuestos a los Robots? Economistas Debaten Cómo Gravar a las Grandes Tecnológicas en la Era de la IA

¿Impuestos a los Robots? Economistas Debaten Cómo Gravar a las Grandes Tecnológicas en la Era de la IA
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¿Impuestos a los Robots? Economistas Debaten Cómo Gravar a las Grandes Tecnológicas en la Era de la IA

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El auge de la inteligencia artificial (IA) ha desatado un intenso debate sobre cómo adaptar el sistema fiscal para abordar los efectos de la automatización en el empleo y la recaudación. En un evento reciente, expertos exploraron la posibilidad de crear impuestos específicos para la automatización, o reformar los impuestos corporativos para gravar indirectamente a las grandes tecnológicas.

El Contrato Social en la Era Digital

La ministra de Sanidad planteó la cuestión central: “¿Cuál es el contrato social que vamos a hacer en la era digital?”. La propuesta no es gravar a los robots en sí, sino a las tecnologías que están reemplazando la redistribución de la riqueza y la fuerza laboral.

El Desafío de Gravar a las Empresas Tecnológicas

Un obstáculo clave es que muchas grandes empresas tecnológicas tienen su sede en Estados Unidos. El derecho tributario internacional tradicional limita la capacidad de los países para gravar a las empresas sin presencia física permanente, una laguna que las tecnológicas aprovechan estableciéndose en países con sistemas fiscales más laxos, como Irlanda.

Pascal Saint-Amans, exdirector del Centro de Política y Administración Tributaria de la OCDE, reconoció que “las reglas actuales no están adaptadas al nuevo contexto”. Propuso gravar los servicios en los países donde las multinacionales los venden, no donde tienen su sede, aunque estas reformas enfrentan resistencia, como la retirada de Estados Unidos de los acuerdos por parte de Donald Trump.

Reformas al Impuesto de Sociedades

Nacho Álvarez, profesor de Economía Aplicada, sugirió que lo más sencillo sería gravar la renta y el patrimonio de las grandes compañías mediante una reforma del Impuesto de Sociedades. Propuso que este impuesto grave un “proxy” como los ingresos, en lugar de los resultados contables, para evitar la elusión fiscal.

Otras propuestas incluyen eliminar reducciones fiscales para el capital automatizado o introducir recargos en el Impuesto de Sociedades basados en la intensidad de la robotización, la sustitución de empleos humanos por máquinas o las rentas extraordinarias derivadas de algoritmos. También se mencionó la necesidad de gravar las grandes fortunas a través de la “tasa Zucman”.

Progresividad y Número de Trabajadores

Adrián Todolí, catedrático de Derecho del Trabajo, argumentó que el Impuesto de Sociedades debería ser más progresivo, gravando más a las empresas que más ganan, y también tener en cuenta el número de trabajadores. “Si ganas mucho con muy pocos trabajadores, pagarás más”, propuso, lo que también podría abordar problemas como los falsos autónomos.

Retos Adicionales: Datos y Diseño de Impuestos

Además de la dificultad de gravar a empresas extranjeras, el sistema fiscal enfrenta el reto de medir los efectos de la digitalización en el mercado laboral. Rafael Frutos, de la Agencia Tributaria, admitió que los indicadores actuales no capturan completamente estos fenómenos.

Julia María Díaz, profesora de Derecho Financiero, destacó la importancia de diseñar impuestos que consideren si son recaudatorios o buscan desincentivar comportamientos como la destrucción de empleo, cómo se aplica la automatización por sectores y si son provisionales o duraderos.

Un Impuesto “Beligerante”

Carlos Martín, portavoz de Economía de Sumar, abogó por un impuesto “beligerante” para “orientar la tecnología hacia donde queremos”. Propuso licencias obligatorias para la IA que realiza tareas creativas, cánones para modelos basados en obras publicadas y tasas para plataformas que automatizan la información cultural.

La discusión sobre impuestos a los robots y las grandes tecnológicas está en marcha. El futuro del sistema fiscal en la era de la inteligencia artificial aún es incierto, pero la necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos es evidente.</