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Imputada la cúpula de TMB por presunto acoso laboral a la jefa de cumplimiento normativo
Una jueza ha imputado al consejero delegado de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Xavier Flores, junto con otros dos altos directivos de la empresa pública, por presunto acoso laboral a la exresponsable de cumplimiento normativo. La querellante, encargada de investigar irregularidades y denuncias internas, fue despedida en 2024.
Investigación judicial en curso
La magistrada Míriam de Rosa ha abierto una causa y ordenado una serie de declaraciones. Los primeros cuatro testigos, incluyendo la querellante, serán interrogados el 4 de febrero. La exresponsable de cumplimiento normativo de TMB tenía como función prevenir malas prácticas dentro de la empresa, debiendo gozar de autonomía e interlocución con la dirección.
Flores y los otros dos directivos investigados (la directora de recursos humanos y el director jurídico) deberán comparecer como imputados el 10 de febrero. TMB niega rotundamente las acusaciones de acoso y defiende la inocencia de sus directivos, calificando de “totalmente falso” el relato de la denunciante.
El origen del conflicto
Según la denunciante, el detonante de su despido fue la apertura de un expediente por un presunto caso de acoso laboral a una trabajadora, que involucraba a la directora de recursos humanos. La exjefa de compliance afirma que insistió en investigar el caso a pesar de la oposición de sus superiores.
TMB, por su parte, niega que el expediente esté relacionado con el cese de la denunciante, atribuyéndolo a una denuncia por acoso contra ella. La empresa recuerda que fue quien llevó las pesquisas a la Fiscalía, que archivó el caso. Este será uno de los puntos clave que la magistrada deberá resolver.
Crisis en TMB
Este caso agrava la situación de TMB, que recientemente ha sido objeto de polémica por tener expuestos datos confidenciales de sus empleados durante años y por destinar 650.000 euros a detectives para espiar a sus trabajadores.
Protección como alertadora de corrupción
La exdirectiva había obtenido la protección como alertadora de corrupción de la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC), pero fue despedida en octubre de 2024 tras una denuncia por acoso presentada por un trabajador. La Fiscalía archivó este caso.
La denunciante alega que esta denuncia es falsa y que fue utilizada por la empresa para evitar su protección como alertadora y proceder a su despido. La magistrada deberá determinar si el despido se basó en una “construcción mendaz” y una “falsa imputación” contra ella, como sostiene la exjefa de compliance.
Informe de la Oficina Antifraude
En su informe de septiembre de 2025, la OAC dictaminó que el despido podría ser una represalia por su trabajo como encargada del cumplimiento normativo. La denunciante responsabiliza a la cúpula de TMB de los intentos de desactivar su trabajo, coaccionarla, desprestigiarla internamente y de varios intentos de injerencia en su autonomía.
Reunión clave con el consejero delegado
La denunciante relata una reunión con el consejero delegado, Xavier Flores, en mayo de 2024, en la que, según su versión, éste le recriminó su actuación e intentó influir para que modificara un borrador que exponía indicios de “conductas irregulares” de los denunciados. La reunión terminó con Flores “arrojando el documento de malas maneras” sobre su mesa.
Tras este encuentro, la responsable de compliance solicitó protección a la Oficina Antifraude, que se la otorgó. Un mes después, fue cesada y sustituida por el director jurídico.
Exclusión y falta de respaldo
Durante los meses siguientes, la denunciante afirma haber sido excluida de los comités de dirección y se incrementó la “falta de respaldo y refuerzo institucional”. El informe de la OAC respalda su versión, destacando que TMB creó un “protocolo precipitado” para la gestión de incidentes de acoso laboral que no respetó las garantías de la denunciante.
Brecha de seguridad
Tras su despido, información confidencial de la denunciante fue accesible para toda la plantilla debido a una brecha de seguridad en TMB, a pesar de su petición para el bloqueo de sus datos personales.
En resumen, la denunciante considera que la dirección de TMB la sometió a una “inmerecida presión en su entorno laboral”, que le impidió realizar su trabajo y le ha causado daños psicológicos, económicos y reputacionales.













