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Incorporar la perspectiva de género en la ciencia mejora la investigación y la salud
El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca fue sede de una mesa redonda donde se enfatizó la importancia de integrar la perspectiva de género en el ámbito científico y sanitario. Las expertas participantes coincidieron en que, históricamente, el conocimiento científico ha sido construido desde una visión androcéntrica, lo cual afecta directamente la investigación, el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades.
Sesgos de género y su impacto en el diagnóstico
Este sesgo de género podría estar contribuyendo al infradiagnóstico de patologías como el cáncer de mama, los accidentes cardiovasculares o los problemas de salud mental. Estudios recientes demuestran que en 770 tipos de enfermedades, el diagnóstico en mujeres suele retrasarse hasta 4 años en comparación con los hombres. En el caso específico del cáncer, este retraso se sitúa en un promedio de 2,5 años.
La formación académica como punto de partida
Las ponentes destacaron que el cambio de paradigma debe comenzar en la formación académica.
Amparo López Bernús, doctora en Medicina Interna, señaló que la perspectiva de género en la formación no debe limitarse a una asignatura, sino que debe integrarse de forma transversal en la carrera de los profesionales.
Silvia Rueda Pascual, exdirectora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio, coincide en que la clave está en formar para investigar con perspectiva de género en todos los campos. Hacer obligatoria esta formación en las universidades y centros de investigación sería fundamental para desarrollar una mejor ciencia para todos.
Ejemplos concretos de las consecuencias
Elisa Chilet, doctora en Salud Pública, ilustró las consecuencias actuales con el ejemplo de la sobreprescripción de fármacos hipnóticos en España, especialmente a mujeres. Indicó que no se analizan las causas y el contexto social de esta enfermedad.
Inteligencia Artificial y sesgos de género
El problema se extiende a las nuevas tecnologías. Los datos y algoritmos utilizados actualmente no contemplan la perspectiva de género, lo que provoca que la Inteligencia Artificial, al nutrirse de ellos, esté sesgada y multiplique el impacto de estos sesgos, según explicó Rueda.
Empoderamiento de la población
La periodista Mapi Muñoz Muñoz propuso que los programas de salud y género deben trascender los centros de investigación, universidades y centros de salud, para llegar a la población con el objetivo de empoderarla.
Mejora de la calidad asistencial y científica
En conclusión, integrar la perspectiva de género no solo implica una medida de equidad, sino también una mejora de la calidad asistencial y científica.
Este enfoque está siendo promovido por las agencias de financiación nacionales y europeas en los proyectos de investigación.













