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Jóvenes Renuncian al Asilo en Canarias por Temor a Ser Trasladados a la Península
Más de 120 jóvenes han renunciado a su solicitud de asilo en Canarias por temor a ser trasladados a la Península, según cifras del Gobierno canario. Esta decisión, impulsada por las reubicaciones ordenadas por el Tribunal Supremo, implica para estos menores renunciar a la protección internacional que ofrece el asilo.
Modou, un joven que llegó a El Hierro hace más de dos años y estudia Jardinería en Gran Canaria, relata cómo estuvo a punto de ser trasladado a la Península, lo que le llevó a renunciar al asilo. “Me puse a llorar como loco”, recuerda.
Ibrahim, un joven mauritano de 16 años, también expresa su deseo de permanecer en Canarias, donde ha formado una red de apoyo. “Llevo aquí dos años y quiero vivir aquí. No tengo ningún problema”, afirma. Aunque inicialmente logró evitar el traslado, fue derivado al Canarias 50, un centro para menores en espera de reubicación.
El Tribunal Supremo ordenó en marzo de 2025 al Estado hacerse cargo de cerca de un millar de menores refugiados en Canarias, argumentando que el sistema estatal de acogida no había sido puesto a disposición de estos jóvenes, a pesar de tener “pleno derecho a él”.
El Peligro de la Devolución
La renuncia al asilo tiene graves consecuencias para la seguridad de los menores. Jennifer Zuppiroli, especialista en Infancia en Movimiento de Save the Children, advierte del riesgo de ser devueltos a su país de origen al alcanzar la mayoría de edad, al encontrarse en situación irregular. Modou, por ejemplo, aún no cuenta con pasaporte ni permiso de residencia.
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) coincide en que el futuro de quienes renuncian al asilo se vuelve “más incierto” al cumplir los 18 años, a menos que exista una política pública de acompañamiento en la transición a la vida adulta, un servicio que consideran “residual” en la actualidad.
Zuppiroli recalca que el asilo asegura el derecho a permanecer indefinidamente en España y evitar la devolución a un país donde podrían sufrir vulneraciones de derechos. Las niñas son especialmente vulnerables, ya que pueden haber solicitado asilo por persecución por motivos de género o por ser víctimas de trata.
Demandas de Plazas en Canarias
La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias solicita al Estado la apertura de más centros en las islas para acoger a los menores refugiados, ya que las plazas creadas hasta ahora son insuficientes. El Ministerio de Migraciones afirma haber creado recursos en Canarias para que los menores con arraigo puedan quedarse.
Save the Children considera que estas medidas son “insuficientes” y propone el despliegue de equipos multidisciplinares en los centros de acogida para prestar apoyo especializado en asilo. CEAR pide una evaluación individualizada de cada caso, escuchando la opinión del menor y valorando alternativas que eviten rupturas traumáticas.













