
Unos 1.500 vecinos del núcleo de El Secadero, en Casares (Málaga), continúan aislados debido a la histórica crecida del río Guadiaro. A pesar de que ya han recuperado el suministro eléctrico y la conexión a Internet, el acceso a la zona sigue siendo extremadamente complicado.
Se ha habilitado un camino provisional por el que solo se permite el paso a los equipos de emergencia.
La situación ha llevado a Juan Luis Villalón, alcalde de Casares y uno de los vecinos aislados, a calificar el panorama de preocupante. “La carretera se ha roto, por lo tanto la situación es un poco alarmante en este momento, ya que no se prevé la apertura”, ha declarado.
Esta rotura mantiene incomunicados tanto El Secadero como San Martín del Tesorillo, mientras se coordinan los servicios de emergencia para atender las necesidades que puedan surgir en los próximos días.
El alcalde prevé que la situación se prolongue durante varios días más debido a que seguirá lloviendo. Por este motivo, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad en el consumo de agua potable, ya que se han registrado averías en la red general.
“Aunque nuestros depósitos están llenos, pero como se prevé que esto permanezca unos días más, podemos tener algunos problemas en ese sentido”, ha advertido Villalón.
En cuanto al abastecimiento de alimentos, el alcalde ha confirmado que está garantizado. Según ha explicado, se pudo trasladar un cargamento de comida mediante embarcaciones por el río y, además, un dispositivo de la UME y del Consorcio Provincial de Bomberos logró acceder al núcleo a través de la montaña.
La atención sanitaria también está cubierta por el momento.
“En el ayuntamiento tenemos la llave de la farmacia, que está a disposición. Cualquier vecino que necesite un medicamento puede acceder al ayuntamiento, y el ayuntamiento lo facilita”, ha señalado el regidor, agradeciendo la colaboración del propietario.
La borrasca también ha causado estragos en otros puntos de la provincia.
En Cuevas del Becerro, dos familias han sido evacuadas de sus viviendas por peligro de derrumbe tras la aparición de grietas. En este municipio preocupa especialmente la zona del Carrizal, donde se están registrando desbordamientos y se han colocado sacos de arena para proteger las casas.
En Benaoján, en la Serranía de Ronda, una docena de viviendas han sido desalojadas y más de una veintena de vecinos fueron evacuados por la Unidad Militar de Emergencias (UME) debido al desprendimiento de una ladera en la barriada de la estación.
Además, se han reportado incidencias en la red de agua potable en varios municipios como Igualeja, Serrato, Benalauría, y las pedanías de Siete Pilas y Colmenar, así como en Cartagena.












