LA DURA REALIDAD DE JOSÉ: VIVIR EN UNA FURGONETA AVERIADA EN GRAN CANARIA

LA DURA REALIDAD DE JOSÉ: VIVIR EN UNA FURGONETA AVERIADA EN GRAN CANARIA
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LA DURA REALIDAD DE JOSÉ: VIVIR EN UNA FURGONETA AVERIADA EN GRAN CANARIA

José, un hombre de 55 años, enfrenta una difícil situación en Gran Canaria, donde vive en una furgoneta camperizada que se encuentra averiada. Lo que originalmente era un vehículo para viajar se ha convertido en su único refugio, un espacio donde la vida diaria es una batalla constante.

Una rutina marcada por la adversidad

La rutina es el principal desafío para José. La furgoneta, con la caja de cambios rota, no ofrece las comodidades de un hogar. El espacio reducido lo obliga a pasar el día en la calle, y las temperaturas extremas complican aún más su situación.

“Durante el día hace mucho calor, y otra vez ya hace frío”, explica.

Dificultades con la higiene personal

El aseo personal es otro problema significativo. La falta de un baño funcional lo obliga a recurrir a soluciones precarias. “A diario me aseo con toallitas húmedas”, confiesa. Para ducharse, depende de la generosidad de un amigo al que visita ocasionalmente.

El inicio de la adversidad y la falta de oportunidades

La situación actual de José comenzó tras el fallecimiento de su padre.

Con la herencia, compró la furgoneta, pero una avería irreparable cambió su destino. A sus 55 años, encontrar trabajo es casi imposible, lo que impide que pueda salir adelante. “La edad que tengo no no hay ni idea trabajar ni nada”, lamenta.

Subsistencia precaria y la imposibilidad de acceder a una vivienda

José subsiste con una pequeña prestación que apenas le alcanza para comer. La idea de alquilar una vivienda es inalcanzable.

“Un alquiler de 500 euros en San Bartolomé de Tirajana” es imposible de pagar con sus ingresos, lo que lo obliga a elegir entre comer o tener un techo.

Mantenimiento del entorno y apoyo social

A pesar de vivir en un descampado, José asegura que no ha tenido problemas con la policía y se encarga de mantener limpia la zona. Recientemente, ha recibido un apoyo crucial de una entidad social que le proporciona comida. “El poco tiempo que llevo me ha solucionado la comida y mucho más. Me ha venido muy bien”, afirma.