La enfermedad por el virus chikungunya llega a Aragón: estos son los síntomas que deben ponerte en alerta

La enfermedad por el virus chikungunya llega a Aragón: estos son los síntomas que deben ponerte en alerta
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Las autoridades sanitarias de Aragón han notificado la detección de un caso de chikungunya en la comunidad, según recoge el último Boletín Epidemiológico autonómico. Se trata de una enfermedad vírica poco frecuente en España y que, en la mayoría de los casos registrados, está relacionada con viajes a zonas donde el virus es endémico.

La chikungunya es una enfermedad causada por el virus homónimo, un arbovirus que se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos del género Aedes, en especial el Aedes aegypti y el Aedes albopictus, más conocido como mosquito tigre.

El contagio no se produce de persona a persona por contacto directo, sino que estos insectos actúan como vectores al picar a un individuo infectado y, posteriormente, a otro sano.

Los síntomas suelen aparecer entre dos y siete días después de la picadura.

Los más característicos son una fiebre alta de inicio brusco y un intenso dolor articular, que puede llegar a ser incapacitante. 

También es frecuente que se presenten dolor muscular, dolor de cabeza, cansancio extremo y erupciones cutáneas. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera por completo, en algunos casos los dolores articulares pueden prolongarse durante meses.

El nombre de chikungunya, o en su adaptación al español ‘chikunguña’, tiene su origen en la lengua makonde, hablada por comunidades del sureste de África, especialmente en zonas de Tanzania y Mozambique. 

El término original hace referencia a la postura encorvada que adoptan las personas que padecen la infección, como consecuencia del intenso dolor articular que provoca el virus.

Esta característica clínica tan marcada fue la que dio nombre a la enfermedad cuando se describieron los primeros brotes. 

En makonde, la palabra ‘chikungunya’ puede traducirse como doblarse, retorcerse o caminar encorvado, una imagen que ilustra de forma gráfica el sufrimiento articular asociado a la enfermedad. El uso de este término se consolidó a nivel internacional tras un brote documentado en Tanzania en la década de 1950 y desde entonces se ha mantenido en la literatura médica y científica para denominar a este virus transmitido por mosquitos.

El caso detectado en Aragón, según la información oficial, corresponde a un diagnóstico confirmado por los servicios de vigilancia epidemiológica.

Habitualmente, este tipo de infecciones se consideran casos importados, es decir, de personas que han contraído el virus durante un viaje a regiones donde la chikungunya circula de forma habitual, como algunas zonas de África, Asia, América Latina o el Caribe.

La transmisión autóctona en España es muy poco frecuente, si bien la presencia del mosquito tigre en varias comunidades obliga a mantener una vigilancia constante.

Al no transmitirse por contacto directo, las medidas de prevención se centran en evitar las picaduras de mosquitos y en el control de sus poblaciones. Las recomendaciones sanitarias incluyen el uso de repelentes, vestir con ropa que cubra brazos y piernas, la instalación de mosquiteras en ventanas y camas, y la eliminación de recipientes con agua estancada en patios o terrazas, donde estos insectos pueden reproducirse.

En el caso de las personas ya diagnosticadas, se insiste en extremar las precauciones para evitar nuevas picaduras durante los primeros días de la enfermedad y así interrumpir el ciclo de transmisión.

La notificación de este caso no supone un riesgo para la población general, aunque, según las autoridades, sí recuerdan la importancia de la prevención y del seguimiento de enfermedades emergentes en un contexto de globalización y cambio climático.