
La inspiración fúngica del orden jónico: un viaje entre setas, arquitectura y misterios eleusinos
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Un encuentro fortuito con champiñones y tallarines de arroz dispuestos de manera peculiar sobre una encimera desató una intuición reveladora: la similitud entre la sección longitudinal de un champiñón y una columna jónica. La forma del hongo, con sus volutas y el tallarín debajo, evocaba la imagen de una columna jónica con sus espirales en el capitel y su fuste estriado. Esta epifanía culinaria generó la sospecha de que el orden jónico podría tener una inspiración fúngica, una idea no tan descabellada si se considera la inspiración vegetal del orden corintio.
Esta conexión inesperada llevó a recordar el libro ‘El camino a Eleusis’ de Gordon Wasson, Hofmann y Ruck, y a reflexionar sobre la posibilidad de que el remate jónico ocultara un homenaje o una pista sobre los misterios eleusinos. La poción sagrada, hoy reducida a una simple droga, podría haber sido una fuente de inspiración para la poesía, la filosofía y la religión griegas.
La ‘fungitectura’: una tendencia en auge
La idea de un vínculo entre la arquitectura y las setas visionarias no es nueva.
Existe una tendencia reciente llamada ‘fungitectura’ o ‘micotectura’ que explora el uso de derivados de hongos como material de construcción. Otros proyectos se inspiran en las formas de las setas. Sin embargo, una tercera vía podría considerar al micelio como el individuo, proyectando estructuras basadas en la estructura fúngica en lugar de la forma o los materiales.
Como escribe Jünger en ‘Acercamientos’, «el primer contacto con la ebriedad nos familiariza con su mundo de luces y sombras». La ebriedad, como la llama, puede iluminar y abrasar, traspasando fronteras y asaltando por sorpresa.
Secretos ocultos en las volutas
Las volutas de los capiteles jónicos parecen un escondrijo perfecto.
¿Qué secretos aguardan entre sus espirales de piedra? Notas, dibujos, flores, recetas, poemas, suelas de sandalias… incluso drogas.
Un estudio para estudiantes de arquitectura de la Universidad de Navarra revela algunos de los desafíos que plantea el orden jónico, como la resolución de los capiteles de esquina. Se menciona el templo de Saturno en el Foro Romano, con sus “feos capiteles” añadidos durante una reconstrucción, y la influencia de estos en Miguel Ángel.
El autor, Joaquín Lorda Iñarra, utilizaba dibujos a tiza sobre pizarras para enseñar a sus alumnos, borrando la obra al final de cada clase.
La visión antropomorfa de las columnas clásicas
En ‘Edificios-cuerpo’ de Juan Antonio Ramírez, se explora la visión antropomorfa de las columnas clásicas. Según Vitruvio, los griegos colocaron una basa debajo de la columna como si fuera su calzado y volutas colgantes en el capitel como los rizos de una cabellera, distinguiendo entre la columna dórica, viril y sin adornos, y la jónica, que imita los adornos femeninos.
Un viaje a Delos: entre ruinas y amapolas
La película ‘Fuck the Polis’ de Rita Azevedo Gomes, ambientada en Grecia, presenta imágenes de las islas de Mikonos y Delos, campos de cereal mecidos por el viento y amapolas que convocan una nueva perspectiva. En Delos, entre las ruinas de templos dóricos y restos de columnas jónicas, surge una reflexión: no hay que explicar la vida en los términos impuestos por la época.