LA IZQUIERDA ANTE EL AUGE DE LA EXTREMA DERECHA: ¿ES POSIBLE LA RECONSTRUCCIÓN?

LA IZQUIERDA ANTE EL AUGE DE LA EXTREMA DERECHA: ¿ES POSIBLE LA RECONSTRUCCIÓN?
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LA IZQUIERDA ANTE EL AUGE DE LA EXTREMA DERECHA: ¿ES POSIBLE LA RECONSTRUCCIÓN?

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La división de la izquierda es un problema que reduce sus posibilidades electorales. El ascenso de Vox ha generado temor ante un giro autoritario, similar a lo que ocurre en otros países. La desafección a la democracia se extiende, especialmente entre las nuevas generaciones.

Aunque el gobierno de Pedro Sánchez destaca los datos positivos de la economía, la clase trabajadora y media sufren para llegar a fin de mes, encontrar empleos estables y con salarios dignos, o alquilar una vivienda a un precio razonable. Este malestar alimenta a la ultraderecha.

El declive de Podemos y la propuesta de Rufián

Podemos, que llegó a tener 71 diputados, ahora solo cuenta con 4. Gabriel Rufián ha propuesto la unión de todas las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE, con el objetivo de frenar el avance de Vox. Sin embargo, no está claro si busca liderar esta coalición.

La fragmentación de partidos a la izquierda del PSOE genera confusión, similar a la que se vivió durante la Transición. Muchos de esos partidos desaparecieron sin dejar huella. El bipartidismo gozó de buena salud durante décadas, pero la crisis de 2008 cambió el panorama, favoreciendo las actitudes antisistema.

La retórica revolucionaria del 15-M pronto se desvaneció, y muchos de los que votaron a Podemos se sintieron decepcionados y se inclinaron hacia Vox. El discurso antisistema cambió, y ahora se idealiza a figuras históricas en lugar de guerrilleros.

El peligro de los discursos reaccionarios

Hoy en día, proliferan discursos que antes generarían burla, pero que ahora son preocupantes, ya que proporcionan argumentos a la ofensiva reaccionaria. Se demoniza a la izquierda y se blanquea figuras como Torquemada y Franco.

España, al igual que otros países, se desliza hacia un nuevo fascismo. Aunque Vox no exhibe símbolos nazis, plantea tesis similares, como la idea de que las élites globalistas utilizan la inmigración para destruir la civilización occidental y que el wokismo pretende destruir la familia tradicional.

La reconstrucción de la izquierda no debe excluir al PSOE y debe elaborar un discurso capaz de competir con los bulos de la derecha. Es necesario contrarrestar la idea de que una conspiración pretende dominar el mundo, culpando a inmigrantes, élites globalistas, la izquierda, el feminismo y el colectivo LGTBIQ+.

Reconstruir desde la base

Rufián tiene razón al señalar que los departamentos universitarios y los platós televisivos no son los mejores espacios para crear un discurso que cale en la sociedad. La izquierda debe reconstruirse desde abajo, trabajando a pie de calle, acercándose a la gente y organizando actividades comunitarias.

Los “curas rojos” de los años 70 son un ejemplo de cómo se puede construir resistencia popular desde la base. Figuras como el padre Mariano Gamo, quien convirtió su parroquia en un foco de resistencia contra la dictadura, son un ejemplo a seguir.

El legado de Mariano Gamo

Mariano Gamo, a pesar de haber perdido a su padre durante la Guerra Civil, se alineó con los más humildes. Su valentía y compromiso son un ejemplo para la izquierda actual. La izquierda necesita figuras de su talla moral, acreditadas por su trabajo en los barrios y su cercanía a los problemas de la gente.

Las figuras que surgen en la televisión o en departamentos universitarios no inspiran la misma credibilidad. Para que la política sea un arma cargada de futuro, es necesario arremangarse, cultivar la humildad y trabajar en el terreno.