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La primera campaña autonómica de Alvise: entre el frío, la demagogia y los tribunales
La irrupción de Alvise Pérez, líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), en las elecciones autonómicas de Aragón ha pasado sin pena ni gloria, marcada por el frío, la demagogia y problemas legales.
Un inicio de campaña deslucido
La campaña electoral de Alvise Pérez en Aragón ha comenzado con escaso eco. Un ejemplo de ello es una conversación grabada para redes sociales donde, junto a Cristina Falcón, cabeza de lista en Aragón, ironiza sobre la sede del PSOE en Zuera, cerrada en horario laboral. Este incidente, según el análisis, resume la desconexión de la campaña con la realidad aragonesa.
A pesar de la notoriedad de Alvise, sus actos de campaña no han logrado convocar multitudes. Sus mensajes en redes sociales, como Telegram y TikTok, han tenido poca repercusión en la región.
Incidentes y problemas legales
El único momento de atención mediática fue cuando periodistas de la radiotelevisión aragonesa fueron increpados al cubrir un acto de SALF, lo que generó una queja del Colegio de Periodistas de Aragón.
Además, Alvise Pérez tuvo que declarar ante el Tribunal Supremo por una denuncia interpuesta por los otros dos eurodiputados de SALF, quienes lo acusan de acoso y revelación de secretos. Tras la declaración, el líder de SALF se limitó a promocionar su último libro.
El apoyo de la asociación HazteOír, que desplegó un autobús con críticas a Vox y mensajes indirectos a favor de SALF por su postura antiabortista, no ha logrado impulsar significativamente la campaña.
Acto central con poca asistencia
El acto central de campaña de SALF en la Plaza del Pilar de Zaragoza evidenció la falta de apoyo físico a Alvise. A pesar de las 240 sillas dispuestas, el mitin comenzó con retraso y no logró llenar el espacio. La intervención de Cristina Falcón, centrada en temas como seguridad, familia y guiños a diversos colectivos, no generó un entusiasmo notable.
El discurso de Alvise, con críticas a los medios de comunicación “subvencionados” y a la “partitocracia”, fue recibido con cortesía, pero sin fervor. El eurodiputado instó a los presentes a votar, prometiendo un “golpe estatal” el 8F.
En su intervención, Alvise abordó temas como “los asesinados por la incompetencia de Óscar Puente”, un plan de deportación de inmigrantes ilegales y la reducción del número de políticos. También expresó dudas sobre el sistema electoral y el envío de papeletas por correo.
Un acto anterior en el World Trade Center de Zaragoza tampoco logró una gran afluencia, contrastando con el lleno total que consiguieron los populares Jorge Azcón y Alberto Núñez-Feijóo esa misma mañana.













