
Los trucos para hacer un sofrito perfecto
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El sofrito es un pilar fundamental de la gastronomía española. Un buen sofrito va más allá de saltear rápidamente cebolla, ajo y tomate. Requiere tiempo y paciencia, pero el resultado es la base de muchos platos como guisos, arroces o pastas.
Dominar el sofrito requiere experiencia, por lo que una guía con trucos y consejos puede ser útil, especialmente si no eres un experto. Los primeros sofritos, documentados en un recetario medieval catalán en 1324, no llevaban tomate y se preparaban con cebolla, ajo, hierbas aromáticas y alguna grasa como tocino, además de aceite de oliva.
Variantes del sofrito en el mundo
En la cocina mediterránea existen diferentes tipos de sofrito según el país. En Francia, la *mirepoix* utiliza cebolla, zanahoria y apio en proporciones de dos, dos y uno, respectivamente. Aunque menos concentrada, es muy aromática y se cocina a fuego lento con mantequilla.
El *soffritto italiano*, base de ragús y guisos, utiliza los mismos vegetales que la *mirepoix* francesa, pero picados más finamente y cocinados en aceite de oliva hasta dorarse.
En Asia, se suele usar cebollino, jengibre y ajo, mientras que en Latinoamérica se emplean cebollas, tomates y pimientos, a menudo con cilantro.
Claves para un sofrito delicioso
El sofrito español tradicional se prepara con cebolla, ajo, tomate y aceite de oliva, aunque se puede añadir pimiento verde o rojo, pimentón, laurel o perejil. El tiempo es crucial, pero hay más consejos:
- Ingredientes de calidad: Selecciona ingredientes frescos y, si es posible, de proximidad. Adapta los ingredientes a la receta: ajo y tomate para paella, cebolla, pimiento verde y pimentón para lentejas, o pimiento rojo para guisos de carne.
- Aceite de oliva virgen extra: Utiliza una cantidad generosa de aceite.
- Corte preciso: Pica finamente los vegetales. El tomate puede ser en dados pequeños o rallado. Si prefieres solo el aroma del ajo, añádelo entero y retíralo antes de servir.
- Fuego lento: Cocina a fuego lento para caramelizar y concentrar los sabores. Puede tomar hasta 45 minutos o una hora.
- Orden de adición: Incorpora los ingredientes según su tiempo de cocción: primero la cebolla, luego el ajo y los pimientos (si los lleva), después la zanahoria y finalmente el tomate. Añade sal a la cebolla y tapa la sartén para que se ponga transparente.
- Tomate casero: Utiliza tomates maduros y de calidad para una salsa casera. Reserva la salsa de tomate en conserva para opciones más rápidas.
Receta básica de sofrito
Con estos consejos, prepara un sofrito clásico con los siguientes ingredientes para unas ocho raciones:
- 500 gramos de cebolla triturada
- 400 gramos de tomates maduros rallados
- Un par de dientes de ajo picados o enteros
- Seis cucharadas soperas de aceite de oliva
- Sal al gusto y azúcar (opcional)
Calienta el aceite en una sartén. Añade la cebolla triturada con sal y cocina a fuego lento con la tapa puesta durante unos 15 minutos, hasta que suelte sus jugos y esté lista. Agrega el ajo y cocina unos minutos, removiendo ocasionalmente.
Añade el tomate rallado y cocina durante unos 20 minutos, hasta que la salsa reduzca y se concentre. Si está ácida, puedes añadir un poco de azúcar para corregir el sabor.
Guarda el sofrito en botes herméticos en la nevera hasta por cinco días o en el congelador hasta por tres meses. Asegúrate de que se enfríe completamente antes de almacenarlo.













