
Quería investigar lo que dejan en nosotros las relaciones , qué buscamos nosotros en ellas, qué aporta la persona que tenemos enfrente… Y la verdad es que la reflexión y el proceso creativos han sido muy bonitos. Necesitaba hacer este espectáculo porque notaba que mi cuerpo y mi manera de bailar cambiaban según estuviera en una relación o después de haberla tenido. Y decidí reflexionar sobre ello».A través del baile, sigue Manuel Liñán, canaliza estos sentimientos y estas situaciones.
«El baile es diferente cuando estás o no en pareja, y según también el tipo de relación que tengas. Pero el deseo de bailar está siempre ahí, El cuerpo es una búsqueda constante».Confiesa el bailarín que en este espectáculo ha sido más atrevido que en los anteriores. «A veces me arrepiento, pero se me pasa enseguida… -sonríe-.
Hay mensajes en la obra que, cuando se convierten en danza, se pueden interpretar de una manera diferente; pero todo está ahí por algo, todo tiene un porqué. Hicimos un documental, ‘ Rojo clavel ‘, y como se expresa en él a través de la palabra, me dije que tal vez había sido demasiado sincero… Pero es que si no lo haces así, no tendría sentido hacerlo; porque para contar las cosas a medias, mejor no contar nada».ExhibicionismoCrear un espectáculo suele tener algo de terapéutico para su creador. «Cuando hablas de un asunto, cuando lo expones, hay una reflexión que te hace crecer.
No sé si ‘Muerta de amor’ ha sido terapéutico, pero desde luego me ha servido para entender las relaciones de otra manera, para buscarle otros significados». No es exhibicionismo , es necesidad de exponer su interior, de expresarlo. «Yo empecé a vivir mis relaciones con hombres a escondidas porque sentía que no eran correctas. Eran muy intensas, muy dramáticas, porque las llevaba en secreto; y la copla era la banda sonora de ese secreto».
Así lo he vivido y por eso tenía la necesidad de exponerlo; más que exhibicionismo, es quitarse complejos a la hora de decir: éste soy yo».«Hay en ello -añade Manuel Liñán- algo que te empodera. porque algo que no podías contar antes lo cuentas ahora ante miles de personas. Hace que de alguna manera te empoderes, que te sientas fuerte y no tengas ni miedo ni necesidad de esconderte». El arte, asegura el bailaor y coreógrafo, «es la mejor manera de expresarse, la más sincera.
Yo podría mentirle en esta entrevista, pero en el escenario no hay manera. El arte es la herramienta más sincera para poder contar las cosas». Formalmente, ‘Muerta de amor’ es un espectáculo lleno de sugerencias y que se expresa a través de distintos lenguajes. «Intento que la creatividad no esté atada a nada y mi intención es adaptarla a un lenguaje que yo pueda manejar; ahí es donde van surgiendo cosas nuevas que ni yo mismo podría clasificar.
Las marca la dramaturgia , lo que quieres contar y las necesidades creativas. Eso es lo bonito de la creación, que tal vez nacen cosas que no pertenecen a ningún género; eso permite un mayor crecimiento artístico». El baile flamenco vive un momento muy bueno, cree Manuel Liñán. «Cuando yo era pequeño ya había grandes ‘revolucionarios’.
Ahora el flamenco se relaciona con la experimentación. Las residencias han tenido, creo, un papel muy importante para las creaciones flamencas, para construir y deconstruir, para buscar y experimentar . Creo que eso permite que exista un flamenco contemporáneo; pero sigue existiendo un flamenco tradicional, es importante que se mantenga para seguir creciendo».«Lo que hay a nuestro alrededor ha cambiado, y es bonito que el flamenco, un arte tradicional clásico, también se vea reflejado en toda esta parte social»Y es que, sigue, «estamos viviendo en una época diferente en la que la sociedad tiene unas inquietudes distintas; lo que hay a nuestro alrededor ha cambiado, y es bonito que el flamenco, un arte tradicional clásico, también se vea reflejado en toda esta parte social». El flamenco es hoy en día la punta de lanza de la danza española, la más contemporánea.
«Así lo creo, sinceramente. Pero fíjese, puede haber un flamenco súper experimental con música electrónica, por ejemplo, y al tiempo se puede escuchar a Dolores La Agujetas cantando por seguiriya, algo que para mí es igual de contemporáneo».Barre para casa Manuel Liñán y cree que en esta contemporaneidad es la danza la que tira del carro más que el cante o el toque. «Creo que tomamos la iniciativa, quizás porque tenemos unas herramientas diferentes … No quiero decir que el baile vaya por delante, pero sí que es muy, muy actual».Hace cerca de un año, Manuel Liñán presentó ‘Muerta de amor’ en el City Center neoyorquino dentro del marco del Flamenco Festival -al que volverá en unas semanas para participar en una gala-.
A pesar de lo alejada que está la propuesta de la idea que se supone que tienen fuera de España del flamenco, el púbico bramaba al caer el telón. «La verdad es que no deja de sorprenderme. Estuvimos con ‘Muerta de amor’ en China, ante un público muy alejado de nuestro idioma -el espectáculo tiene una importante parte hablada y cantada-… Y me quedé sorprendido por lo bien que conectaron.
A mí eso me sigue emocionando mucho: ve cómo nos reciben, cómo entran en el espectáculo… Es abrumador».













