
Merceditas Sánchez Guerra: El alma del Carnaval coruñés se viste de torera
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Mercedes Sánchez Guerra, conocida cariñosamente como Merceditas, es un pilar fundamental del Carnaval de A Coruña. Cada año, su ingenio y creatividad deslumbran a los asistentes, y esta edición no ha sido la excepción. En esta ocasión, ha optado por un disfraz de torera con una intención clara y reivindicativa: “A ver si toreo al Gobierno”.
Ingenio y reutilización: Las claves de su disfraz
La principal herramienta de Merceditas es su ingenio. Su proceso creativo se basa en la improvisación y la reutilización de materiales.
Según explica, busca inspiración en mercadillos, en su propia casa y en trasteros. A partir de ahí, da forma a sus ideas incorporando objetos inesperados que, a primera vista, no encajarían en un disfraz. Para ella, lo importante es ser un “choqueiro” auténtico.
Para su traje de torera, ha rebuscado en su propio armario. “Cogí unas mallas mías, una chaqueta mía, un chaleco mío, y después puse el complemento de la camisa de otro disfraz”, detalla.
Solo los calcetines, comprados en una tienda especializada “que no son de los chinos”, representan una adquisición nueva. La elaboración del disfraz requiere tiempo y dedicación, comenzando la preparación incluso antes de Navidad, con unos tres meses de antelación.
Una pasión sin límites
La pasión de Merceditas por el Carnaval es inquebrantable. No ha faltado ni un solo año a su cita con el Entroido, ni siquiera durante el confinamiento. “En la pandemia me disfracé en casa”, recuerda.
Incluso salió a la calle, vestida de viuda, y se unió a una manifestación del sector hostelero en la Plaza España.
Esta afición le viene de familia y de su vida en la calle de la Torre. “Siempre me disfracé. A mis padres también les gustaba, y a una hermana también, a mis hijas también les gusta, y a mis nietos”, relata con orgullo. El año pasado, obtuvo el segundo puesto en el concurso de Choqueiros, y este año aspira a lo más alto: “Iremos a por la medalla de oro”.
Reconocimiento y anécdotas
Merceditas vive con emoción el reconocimiento a su figura.
Una placa con su nombre en la calle San José le llena de orgullo. “Todo el año, como pase por allí, allí me saco una foto con la placa”, confiesa. Incluso planea tener una réplica en casa para que sus hijos “lo tengan de recuerdo”.
Sus días preferidos son el martes de Carnaval y el miércoles, con el entierro de la sardina, donde le encanta meterse “en el mar con la sardina dentro del agua”. Sin embargo, es el martes el día que vive con mayor intensidad.
“A mí lo que me gusta es disfrutar, trolear, asaltar a unos u otros, que te saquen fotos. Me gusta ser, no sé cómo decirte, protagonista”. Aunque suele salir sola, después se une a las comparsas, con las que comparte momentos y fotografías.
Propuestas para mejorar el Carnaval
Cuando se le pregunta qué le falta al Carnaval coruñés, su respuesta es clara: “Más días”. Considera que, aunque hay mucha gente en las calles, “falta que se disfracen”.
Por ello, pide “más propaganda” para animar a la participación y recuerda la esencia del choqueiro: “No hace falta comprar nada ni hacer nada; con cualquier cosa de casa, un mandilón, un gorro, cualquier cosa, te vale para disfrazarse, y eso es lo que vale, ser un choqueiro”. Su propuesta es disfrutar de una “semana entera” ininterrumpida de fiesta.
Más allá del Carnaval
Merceditas es una mujer de actividad constante. Tras el Carnaval, cambia de registro para vivir la Semana Santa, donde le “emociona” ir de mantilla, y El Rocío. Además, está aprendiendo a bailar sevillanas.
“Me encanta. Lo que pasa es que aún vamos con los pasos, que no es tan fácil”, admite. Huye de la rutina y concluye: “No me gusta la gimnasia, a mí me gusta hacer cosas”.