
Nace el Tyrrell P34: El Monoplaza de Seis Ruedas que Desafió la Fórmula 1
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A finales del verano de 1975, Ken Tyrrell convocó a la prensa especializada en Fórmula 1 en el Heathrow Hilton Hotel. Sin embargo, el legendario periodista Denis Jenkinson, copiloto de Stirling Moss en las Mil Millas de 1955, tuvo una primicia dos semanas antes: una visita a la casa de Tyrrell para descubrir su secreto.
Tras una charla y un té, Tyrrell reveló en su jardín un monoplaza de Fórmula 1 con seis ruedas, un proyecto del ingeniero Derek Gardner.
Un Diseño Experimental que Marcó una Época
En la presentación oficial, Tyrrell insistió en que se trataba de un diseño experimental. Algunos lo consideraron una estrategia publicitaria. Sin embargo, las pruebas en Silverstone durante el invierno de 1975 demostraron el potencial de la idea, dando luz verde a la construcción de un monoplaza de seis ruedas para la temporada de 1976.
La Mente Maestra Detrás del Proyecto
Derek Gardner había concebido la idea mientras trabajaba en sistemas de tracción a las cuatro ruedas para coches de turbina en Indianápolis a finales de los años sesenta.
Su experiencia en sistemas 4WD para BRM H16 y Matra MS84, sumada a su trabajo en transmisiones para lanchas anfibias, lo capacitaban para el desafío.
Gardner buscaba mayor agarre y mejor aerodinámica con cuatro ruedas pequeñas delanteras en lugar de dos grandes. Su amistad con Ken Tyrrell, forjada cuando diseñó el primer monoplaza de F1 de Tyrrell en 1970, fue clave para el proyecto.
La Génesis del Tyrrell P34
En 1975, Gardner se enfrentó a un problema: el Tyrrell 007 sufría de subviraje. Esto lo llevó a considerar cuatro ruedas delanteras para aumentar la superficie de contacto con el suelo en un 18% y mejorar la estabilidad en curva sin sacrificar la velocidad en recta. Según sus cálculos, la mejora en el coeficiente de penetración equivaldría a ganar 40 CV de potencia, algo crucial dado que la mayoría usaba el mismo motor Ford-Cosworth DFV.
Desafíos y Adaptación
Convencer a Goodyear para fabricar neumáticos más pequeños fue el primer desafío.
Luego, diseñar un sistema de dirección y frenado para los cuatro discos delanteros. Los pilotos también debieron cambiar su estilo de conducción. Patrick Depailler se adaptó rápidamente, mientras que Jody Scheckter tardó más. Se incorporaron ventanillas en el cockpit para que los pilotos pudieran ver la posición de las ruedas delanteras y el estado de los neumáticos.
Debut y Éxito en la Temporada de 1976
El P34/2 definitivo se presentó oficialmente antes del Gran Premio de Sudáfrica en marzo de 1976.
Su debut en el Mundial fue el 2 de mayo en el Gran Premio de España, en el Jarama. La expectación era máxima. Depailler se clasificó tercero y, aunque se retiró por un fallo en los frenos, demostró el potencial del coche.
En Mónaco, Scheckter y Depailler subieron al podio, y en el Gran Premio de Suecia, Scheckter logró la única victoria del P34, con Depailler segundo. Depailler destacó la motricidad, velocidad en recta, precisión y facilidad de conducción del coche, aunque también mencionó problemas de adherencia y frenado.
Tyrrell finalizó tercero en la Copa de Constructores, con Scheckter y Depailler tercero y cuarto en la clasificación de pilotos.
Declive y Legado
En 1977, se introdujo una carrocería más aerodinámica, pero aumentó la temperatura en el cockpit y no se solucionaron los problemas de sobrepeso y subviraje.
Los resultados fueron pobres, con la excepción de un segundo puesto de Depailler en Canadá. Gardner abandonó el equipo tras tensiones internas. La aventura del Proyecto 34 terminó con el tercer puesto de Depailler en el Gran Premio de Japón de 1977.
El Final de una Era
Ronnie Peterson falleció en 1978, Depailler en 1980, Tyrrell en 2001 y Gardner en 2011. Solo Scheckter, campeón en 1979, sobrevivió.
El P34, un testimonio de la genialidad de Gardner y el liderazgo de Tyrrell, sigue siendo un icono de una época en la que cada monoplaza de F1 tenía una personalidad única.