No busques a quien te gusta en Instagram

No busques a quien te gusta en Instagram
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No busques a quien te gusta en Instagram

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La dinámica suele comenzar así: conoces a alguien que te atrae, te interesa. Mantienen algunas conversaciones, intercambian mensajes y empiezan a tantear el terreno. Sin embargo, lo inevitable sucede: uno de los dos busca al otro en Instagram, rompiendo el protocolo de los tiempos.

El espejismo de la información

De repente, sin esfuerzo, conoces a sus amigos, su grupo de música favorito, sus preferencias vacacionales, si aún conserva fotos con exparejas, sus gustos cinematográficos o literarios, e incluso si tiene moto o un coche deportivo. En cuestión de minutos, construyes una idea preconcebida de esa persona, antes incluso de que te haya contado detalles básicos como el número de hermanos que tiene o el nombre de su mejor amigo.

Ya no hay necesidad de preguntar, de indagar.

Tienes a tu disposición una gran cantidad de información sin haber compartido experiencias significativas. Pero, ¿qué se pierde en este proceso?

El valor del misterio

Conocer a alguien implica descubrir el misterio poco a poco, rodearlo hasta entender que nunca se revelará por completo. Sin esas zonas oscuras, sin esos espacios por llenar, la curiosidad se desvanece. Cuando las imágenes prefabricadas completan las posibles interpretaciones, no hay lugar para la imaginación, ni para el misterio, ni para el deseo.

Enamorarse es un trabajo de arqueología: observar y retirar el polvo con cuidado, desenterrando los tesoros del otro a su debido tiempo.

Sus virtudes, pero también sus defectos.

Un consejo valioso

Por lo tanto, si alguien te gusta, **no lo busques en Instagram**. No intentes adelantarte. Deja que la incertidumbre siga su curso, acepta la inseguridad, cede al silencio. Permite que la otra persona se revele ante ti como un mapa inexplorado, un territorio por descubrir, un enigma por descifrar.

Como escribió el poeta John Ashbery, «en algún lugar alguien está viajando furiosamente hacia ti».

No te precipites, no anules el deseo, no anticipes el encuentro.