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Nombramiento del Puente de Irún como Lugar de Memoria Democrática
El Puente Avenida de Irún, también conocido como Puente Internacional por marcar la frontera entre España y Francia, ha sido declarado oficialmente “lugar de memoria democrática”. La decisión, tomada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, se hizo efectiva tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Este puente no solo sirvió como vía de escape para refugiados españoles durante la Guerra Civil, sino que también fue un punto estratégico controlado por la Alemania nazi. Un episodio particularmente sombrío fue la entrega al régimen franquista del ‘president’ catalán Lluís Companys.
Medidas de Protección y Difusión
La resolución que ampara esta declaración incluye una serie de medidas destinadas a proteger y difundir la importancia histórica del lugar. Entre ellas, se contempla la creación de recursos audiovisuales y digitales explicativos, así como la instalación de placas, paneles y señalizaciones que sirvan como memorial interpretativo. Estas iniciativas buscan conmemorar, homenajear, educar y reparar la memoria de las víctimas.
Además, se prevé la integración del Puente Avenida, inaugurado en 1915, en circuitos internacionales que promuevan la construcción de memoria democrática en contextos similares.
Un Símbolo de Libertad y Cooperación
El Ayuntamiento de Irún, en su solicitud para la declaración, destacó que “el Puente Avenida, construido para facilitar el paso a Hendaya, fue para los iruneses y para muchos de los que huían de la barbarie del golpe de estado de 1936 el lugar que abría la puerta a la libertad”. Recordaron las imágenes imborrables de personas huyendo del fuego que asoló Irún el 4 de septiembre de 1936, cargando con sus pertenencias.
El acuerdo publicado en el BOE subraya que “este puente es un símbolo de cooperación franco-española y ha tenido un rol importante en la historia fronteriza de ambos países, sirviendo no solo como vía de comunicación, sino también como lugar de encuentros diplomáticos y símbolo de unión en tiempos de paz y de conflicto”.
Este puente se une a otros lugares de memoria como Gernika, bombardeada por los nazis en 1937, y la iglesia de San Francisco en Vitoria, escenario de la trágica carga policial del 3 de marzo de 1976 que causó la muerte de cinco trabajadores.













