
NUEVA NOVELA EXPLORA EL DESAMPARO DE LAS LESBIANAS EN LOS AÑOS 80
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Claire Lynch, escritora nacida en Dartford en 1981, ha lanzado su primera novela, titulada *Un asunto familiar*, disponible en catalán por Edicions del Periscopi y en castellano por Penguin. La obra teje dos épocas y generaciones, centrándose en las relaciones entre padres e hijos y el dolor causado por una madre convertida en figura ausente por su libertad al amar.
La novela profundiza en el impacto de las decisiones, la complejidad de los afectos y el estigma de la década de los ochenta. También aborda los silencios que se mantienen incluso entre seres queridos. “Los secretos son fundamentales en cada familia”, afirmó la autora durante la presentación, añadiendo que “lo importante es saber qué historias contamos y cuáles elegimos silenciar”.
Una trama en dos tiempos
La historia se desarrolla en 1982 y sigue a Dawn, una joven esposa y madre que siente que su vida se le escapa. Su mundo cambia al conocer a Hazel, su nueva vecina, con quien inicia una relación intensa y prohibida. Cuando Dawn se lo confiesa a su marido, desencadena una serie de eventos que la obligan a abandonar todo, incluida su hija.
Cuarenta años después, Maggie, madre de dos hijos, atraviesa una crisis personal. Cuando su padre, Heron, recibe un diagnóstico terminal, el pasado regresa con fuerza, llevando a Maggie a cuestionar las historias que le contaron sobre su madre, marcadas por el silencio y un supuesto abandono.
La autora explicó que estas dos líneas temporales le permiten explorar la misma familia desde perspectivas muy diferentes.
“Me interesaba la idea de que, en realidad, las personas somos exactamente las mismas a lo largo de nuestra vida, pero al mismo tiempo cambiamos profundamente”, comentó. Admitió que uno de los temas centrales son los secretos, presentes en “todas las familias”, y que permiten “hablar de nuestro pasado y decidir qué parte de la historia queremos transmitir y qué parte preferimos proteger”.
“No me parece que necesariamente un secreto familiar deba ser motivo de vergüenza, pero sí es importante saber qué historias cuentan y cuáles callan”, añadió.
Prejuicios y el sistema legal
Lynch, quien dedicó varios años a la novela, explica que inicialmente quería escribir sobre un padre y una hija sin la presencia de la madre. “Justo en ese momento descubrí historias reales de madres con una experiencia muy diferente a la mía en una época de prejuicios y causas judiciales”, reveló. De esta manera, el desamparo que sufrieron las lesbianas en los años ochenta se convirtió en uno de los pilares de la obra.
“De repente sentí que casi tenía la responsabilidad de explorar este tema en el libro”, aseguró Lynch.
También explicó que pocas personas conocían estas situaciones, en las que se negaba la custodia de los hijos a madres lesbianas por su orientación sexual. “A mi país le gusta presentarse como progresista y abierto, pero cuando descubres pequeños episodios históricos que contradicen esta versión, resulta difícil encajarlos”, reveló la novelista, quien admite que el hecho de que la historia se desarrolle en un pueblo marca la diferencia respecto a una ciudad.
“No hay que verlo como una crítica, pero es verdad que en muchos lugares periféricos de las grandes ciudades hay unos años de distancia respecto a los cambios culturales y sociales”, dijo.
“En una comunidad pequeña todo el mundo se mete en la vida de los demás”, concluyó. “Hay una escena en la novela en la que el personaje de Dawn cobra una ayuda. Un día el Estado le paga, y al cabo de un par de días más, cuando ya se conoce la noticia, no sólo no le paga sino que no le permiten ver a su hija”, recuerda, sentenciando: “Esta frontera de lo que constituye una identidad aceptable por alguien es tan delgada que un día eres una persona valiosa por el Estado y al día siguiente eres peligrosa”.













