
Nuevas esperanzas para trabajadoras migrantes en Canarias gracias a la regularización
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La reciente aprobación de una regularización extraordinaria de personas extranjeras en España ha sido recibida con alivio y esperanza por muchas mujeres migrantes en Canarias, quienes durante años han enfrentado condiciones laborales precarias y abusos debido a su situación administrativa irregular.
Explotación laboral: Una realidad para muchas
Diana, una mujer colombiana que llegó a Canarias en 2022 huyendo de conflictos en su país, relata cómo su situación irregular la ha obligado a trabajar en la sombra, enfrentando condiciones indignas. “Cuando migras siendo mujer y latina, los espacios de trabajo ya están marcados: cuidado de personas o limpieza”, explica. Diana destaca la fuerte presión laboral en el sector de las camareras de piso, donde su cuerpo se vio afectado tanto física como emocionalmente.
Luisa, otra mujer colombiana de 53 años que trabajaba cuidando a una persona mayor en Gran Canaria, coincide en que la falta de permiso de trabajo genera abusos. “No te pagan lo que es”, afirma. Luisa llegó a trabajar 21 horas al día, con apenas tres horas libres, movilizando a una persona encamada por un salario inferior al mínimo. “Es una explotación, pero por necesidad tienes que aguantar”, lamenta.
Las duras condiciones de trabajo han tenido consecuencias en la salud de Luisa y Diana. Luisa sufrió problemas de espalda, columna y cadera, mientras que Diana llegó a pesar 45 kilos trabajando como camarera de piso. “Es un sector muy explotado, vulnerable y poco respetado”, denuncia Diana, quien trabajaba como auxiliar contable en su país y nunca imaginó poner en riesgo su salud en un empleo.
Ambas mujeres coinciden en la falta de reconocimiento y derechos laborales. “Te dicen hasta luego y ya”, explica Luisa, sin recibir finiquito ni pago de vacaciones.
La regularización: Una oportunidad para la “tranquilidad”
La regularización extraordinaria permitirá acceder a quienes hayan llegado a España antes del 31 de diciembre de 2025 y hayan residido en el país de forma continua durante al menos cinco meses antes de solicitarla. También podrán acogerse los solicitantes de protección internacional que hayan pedido asilo antes del 31 de diciembre del año pasado, sin necesidad de renunciar a este trámite.
Para facilitar el proceso, se admitirá cualquier documento público o privado que pruebe la residencia continuada en el país. “Es la oportunidad para tener confianza”, valora Luisa. “Siempre está la duda: ¿será que me lo aprueban, no me lo aprueban?… Ahora con la regularización parece que es algo más seguro”.
Diana coincide en que la regularización les brindará tranquilidad, aliviando la incertidumbre y el miedo a la deportación. “Es esa incertidumbre de si me deportan, si me quedo sin empleo… No tienes derecho a absolutamente nada”, insiste. Luisa destaca los beneficios para la persona y para el país, al poder cotizar a la seguridad social y pagar impuestos.
Se espera que las solicitudes se presenten a partir de abril, con un plazo de tramitación máximo de tres meses. Con la admisión a trámite, las personas podrán empezar a trabajar.
Un logro colectivo
Se estima que en Canarias al menos 45.000 personas extranjeras podrán acceder a esta medida. La iniciativa surgió del Movimiento Estatal Regularización Ya, que recogió 700.000 firmas en menos de un año para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Aunque la iniciativa quedó bloqueada, el Gobierno y Podemos acordaron impulsar la regularización mediante un reglamento.
Diana y Luisa celebran la posibilidad de visitar a sus familias en Colombia y agradecen el trabajo del movimiento Regularización Ya. “Voy a poder tener permiso de trabajo por un año y no voy a estar amarrada y no poder salir”, explica Diana. Luisa, que tiene a su familia en Colombia, anhela compartir tiempo con ellos.