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Nueve trabajadores chilenos del sector energético, amenazados de desahucio en España tras ser supuestamente engañados
Un grupo de nueve trabajadores chilenos del sector energético se enfrentan a una situación desesperada en España. Tras ser contratados por una subcontrata portuguesa para trabajar en el sector de las energías renovables, descubrieron que no habían sido dados de alta en la Seguridad Social durante los últimos dos años. Ahora, se enfrentan a la amenaza de desahucio y expulsión del país.
Un sueño que se convirtió en pesadilla
Para Juan, Denis, Jaime y Edy, el año 2023 representaba una nueva oportunidad. Dejaron atrás su Chile natal para trabajar en España, atraídos por un contrato de dos años en el prometedor sector de las energías renovables. La oferta era tentadora: buenas condiciones, un futuro prometedor y la posibilidad de ahorrar para mejorar sus vidas.
Sin embargo, la realidad fue muy diferente. Al llegar a Sevilla, descubrieron que habían estado trabajando de forma irregular, sin estar dados de alta en la Seguridad Social y, por lo tanto, sin cobertura legal. Además, la empresa para la que trabajaban, una subcontrata portuguesa, los amenaza con el desahucio del piso que comparten.
Engañados desde el principio
Los trabajadores, todos ellos técnicos especializados en energías renovables con años de experiencia en Chile, fueron contactados a través de un anuncio en Facebook. La empresa portuguesa Grupo J. Mimoso Serviços Universais ofrecía empleos en España para instaladores de placas solares.
Según Roberto Cid, miembro de la asociación Clínica de Derechos Humanos de Sevilla, los trabajadores fueron “engañados”. La asociación, junto con Pablo Gutiérrez Vega, presidente de la misma, ha estado siguiendo el caso desde 2025, cuando se presentó una denuncia por un presunto delito de trata de personas con fines de explotación laboral. La denuncia incluye alegaciones de falta de cobertura médica, impago de horas extras y prohibición de disfrutar de las vacaciones.
Visado portugués, trabajo en España
El Grupo J. Mimoso Serviços Universais, liderado por Jesus Mimoso, gestionó los visados de los trabajadores a través de la embajada portuguesa en Chile. Los contratos, redactados en portugués, indicaban que la residencia de los trabajadores se encontraba en la sede social de la empresa en Portugal.
El contrato establecía un período de prueba de tres meses y una remuneración de 1.200 euros por una jornada de 40 horas semanales. Sin embargo, al tener un visado portugués, los trabajadores solo podían trabajar legalmente en Portugal, lo que significa que estaban trabajando ilegalmente en España.
La legislación española contempla la figura del trabajador transfronterizo, pero esta no se aplicaba en este caso, ya que los trabajadores no residían en una zona fronteriza con España y la empresa no cumplía con los requisitos legales para su contratación.
Intecsa y Serleycon: más problemas
Al llegar a España, los trabajadores fueron puestos a disposición de Intecsa Solar, una empresa dedicada a las estructuras solares. Sin embargo, la relación comercial entre Intecsa y la subcontrata portuguesa finalizó abruptamente debido a la falta de documentación legal por parte de la empresa portuguesa. Según el CEO de Intecsa, Roberto Alonso, la empresa sufrió un perjuicio de alrededor de 15.000 euros debido a la no finalización de las obras comprometidas y emprenderá acciones legales contra el Grupo J. Mimoso Serviços Universais.
Posteriormente, los trabajadores encontraron empleo en Serleycon, otra empresa energética. Sin embargo, los problemas persistieron, ya que la empresa portuguesa seguía sin pagarles. Serleycon afirma que no se apreciaron irregularidades, ya que la empresa es portuguesa y podía realizar trabajos sin que sus trabajadores cotizaran en España.
Accidente laboral y denuncia
Finalmente, los trabajadores lograron un acuerdo con la empresa Colway Industrial. Sin embargo, la situación se complicó aún más cuando Juan sufrió un accidente laboral y la empresa se negó a cubrir los gastos médicos. Ante esta situación, los trabajadores decidieron presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo.
En la denuncia, los trabajadores relataron las promesas incumplidas de la empresa portuguesa, la falta de atención médica laboral, el impago de horas extras y vacaciones, y los meses trabajados sin recibir salario en el proyecto fotovoltaico Rey Solar IV Carmona, Sevilla.
Desahucio y expulsión
Tras la denuncia, Jesus Mimoso envió una carta a los trabajadores anunciando una investigación y la posibilidad de despido por causa justificada, lo que evitaría tener que indemnizarlos. Los trabajadores fueron despedidos y Colway Energía solicitó el desalojo del piso en el que vivían en Sevilla.
Además, los trabajadores recibieron una citación de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras a raíz de la apertura de un expediente de expulsión del país. Sin embargo, gracias a la denuncia presentada por la asociación Clínica de Derechos Humanos de Sevilla, se frenó la apertura de dicho expediente.
Un futuro incierto
Los trabajadores chilenos se encuentran en una situación desesperada, intentando resistir en el piso a la espera de que se resuelva el embrollo judicial en el que se encuentran. La asociación Clínica de Derechos Humanos de Sevilla está trabajando para conseguir un permiso de residencia para que puedan trabajar legalmente en España.
La APDHA ha expresado su preocupación por las condiciones de explotación laboral que están sufriendo estos trabajadores y ha llamado la atención sobre el hecho de que un sector económico estratégico como el de las energías renovables esté empleando a trabajadores en condiciones ilegales y de explotación.













