
NUEVO ESTUDIO REVELA UNA BRECHA TECNOLÓGICA QUE EXCLUYE A LOS ADULTOS MAYORES
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Investigadoras de la Universidad de Alicante (UA) han identificado una problemática que va más allá de la tradicional brecha digital generacional: la existencia de una **brecha tecnológica** impulsada por las limitaciones en el diseño, la usabilidad y la accesibilidad de las plataformas digitales. Este nuevo enfoque, plasmado en el artículo científico “De la brecha digital generacional a la brecha tecnológica: una propuesta cualitativa”, publicado en la revista ICONO14, revela cómo estas deficiencias contribuyen a la exclusión social.
La brecha tecnológica: un problema de diseño, no de capacidad
El estudio se centra en cómo ciertas barreras tecnológicas dificultan la realización de tareas cotidianas, como compras online o trámites administrativos, afectando especialmente a la población adulta mayor. Natalia Papí, una de las autoras, destaca que la investigación propone una aproximación a la brecha que responsabiliza al entorno digital, y no a las personas.
A diferencia del concepto de “brecha digital”, las investigadoras proponen el término “**brecha tecnológica**” para referirse a las carencias de diseño que impactan la vida de los usuarios. Si bien el término “brecha digital” se usa para referirse a desigualdades en investigación, educación o acceso a infraestructuras, este estudio lo enfoca en las carencias de diseño, usabilidad y accesibilidad de las plataformas.
Metodología de la investigación
La investigación se desarrolló en dos fases.
En la primera, se realizó un análisis sistemático de la accesibilidad, navegabilidad y usabilidad de cuatro sitios web populares: Amazon, Carrefour, Booking y la página del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Se evaluaron 34 variables por página, tanto en su versión de ordenador como en la móvil.
La segunda fase se centró en la experiencia real de uso de 24 personas adultas mayores, de entre 65 y 75 años, en sesiones presenciales en Alicante, Castellón y Valencia. Los participantes realizaron diversas tareas de navegación mientras un equipo de expertos observaba sus acciones y reacciones emocionales.
Resultados clave: barreras comunes en la experiencia digital
Los resultados del estudio evidencian la existencia de “limitaciones tecnológicas comunes que afectan de manera transversal a distintos perfiles colectivos”, según explica Silvia García, otra de las investigadoras. Algunas de las barreras identificadas incluyen:
- Buscadores internos poco precisos.
- Saturación informativa.
- Exceso de ventanas emergentes.
- Falta de jerarquización visual de los contenidos.
- Dificultad para identificar enlaces.
Implicaciones y recomendaciones
El artículo subraya que cumplir los estándares de accesibilidad y orientarse a la experiencia del usuario “no solo mejoraría la eficiencia de las plataformas, sino que favorecería una inclusión digital más justa y efectiva”, según Alba María Martínez, coautora del trabajo.
Las investigadoras enfatizan la necesidad de revisar de forma prioritaria las webs de la administración pública, “dado su carácter obligatorio y su impacto directo en el ejercicio de derechos básicos de la ciudadanía”.
La principal conclusión del estudio es que la exclusión digital “no puede atribuirse únicamente a déficits individuales, sino que está profundamente condicionada por decisiones tecnológicas y de diseño”, destaca Papí. Por lo tanto, la optimización de las plataformas digitales se presenta como una estrategia fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades en una sociedad cada vez más digitalizada.













