
Nuevo Orden Mundial: Alemania Llama a Fortalecer Europa ante el Declive del Sistema Actual
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El canciller alemán, Friedrich Merz, se unió a la visión de que el orden internacional basado en reglas, que ha guiado la política exterior occidental desde la Segunda Guerra Mundial, ha llegado a su fin. Durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Merz instó a Europa a fortalecerse y sugirió la posibilidad de una “disuasión nuclear europea” en conversaciones con el presidente francés, Emmanuel Macron.
Merz señaló que el orden unipolar posterior a la caída del Muro de Berlín ya no existe y que el liderazgo de Estados Unidos está en duda. Sin embargo, también invitó a Washington a reparar la relación transatlántica.
Un Escenario Global Cambiante
En su discurso inaugural, el canciller alemán describió un mundo dominado por la política de las grandes potencias, que se aleja de las normas y se enfoca en esferas de influencia. En este contexto, los países democráticos enfrentan “los límites de su capacidad de actuación”.
Merz enfatizó que el orden internacional basado en derechos y reglas está siendo destruido y que, por imperfecto que fuera, ya no existe en su forma original.
Como principal ejemplo de este cambio, Merz citó la “brutal guerra de agresión” de Rusia contra Ucrania, con “crímenes de guerra diarios”. También mencionó las aspiraciones de China de influir en el futuro global.
La Política de las Grandes Potencias
“La política de las grandes potencias sigue sus propias reglas: es rápida, dura y a menudo imprevisible”, afirmó Merz. Advirtió que las cadenas de suministro, las materias primas y las tecnologías se convierten en instrumentos de poder en un “juego de suma cero”.
Este modelo es peligroso para los países pequeños y también conlleva riesgos para las potencias, según el político conservador.
Merz reiteró su rechazo a cualquier aspiración hegemónica y abogó por la cooperación desde una posición de fortaleza.
Disuasión Nuclear Europea y Fortalecimiento Militar
“Nos tenemos que fortalecer militar, política y tecnológicamente. Es la primera prioridad reforzar a Europa dentro de la OTAN”, declaró el canciller. Mencionó las inversiones en rearme, la reforma del servicio militar en Alemania y el refuerzo del flanco este de la Alianza como medidas clave.
Merz instó a los demás países europeos a “ver la importancia del momento” y a allanar el camino hacia “una Europa fuerte y soberana” que avance hacia la integración, concentrándose en lo esencial.
La UE debe evitar una mayor carga burocrática y enfocarse en volverse más competitiva y encontrar nuevas oportunidades, según Merz. También debe ser más ágil en política exterior, con pequeños grupos de países formando una vanguardia para no perder la capacidad de actuar.
“He mantenido con el presidente francés, Emmanuel Macron, las primeras conversaciones sobre la disuasión nuclear europea”, reveló Merz, aunque señaló que se articularía en torno a la OTAN. Alemania no posee armas nucleares, a diferencia de Francia.
Reparar la Relación con Estados Unidos
El canciller alemán también advirtió sobre la “profunda brecha” entre Europa y Estados Unidos. En presencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y de una delegación del Congreso, Merz invitó a Washington a “reparar” y “reavivar” la relación transatlántica.
Enfatizó que una OTAN fuerte es una ventaja competitiva tanto para Europa como para Estados Unidos.
“Durante tres generaciones, la confianza entre aliados, socios y amigos ha hecho de la OTAN la más fuerte de las alianzas de todos los tiempos. Europa sabe el valor de esto”, afirmó.
Merz recordó el compromiso de los miembros de la OTAN de aumentar el gasto hasta el 5% del PIB y subrayó que los europeos asumen ahora un papel de mayor responsabilidad en la Alianza.
“Nadie nos forzó a la dependencia excesiva de Estados Unidos en la que nos encontramos. Esa inmadurez es culpa nuestra, pero [debemos] dejar atrás esa situación, y mejor hoy que mañana”, añadió.
A pesar de tender la mano a Washington, Merz reiteró su “solidaridad sin límites” con Dinamarca en alusión a la disputa por Groenlandia.













