Mercedes Clase E: Un viaje a través del tiempo, del W210 al W214

NUEVO TITULO: Mercedes Clase E: Un viaje a través del tiempo, del W210 al W214
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Mercedes Clase E: Un viaje a través del tiempo, del W210 al W214

Junio de 1995 marcó la llegada de la segunda generación del Mercedes Clase E, el W210, sucesor del robusto W124. Su diseño, con cuatro faros frontales firmados por Steve Martin bajo la dirección de Bruno Sacco, generó controversia al romper con la estética anterior.

Un diseño revolucionario

La doble óptica no fue la única novedad. Las líneas cuadradas del W124 se transformaron en formas redondeadas, con un capó en caída, aletas sutilmente torneadas y una calandra integrada en la carrocería, creando una silueta moderna y con personalidad. En la parte posterior, los faros, más grandes y redondeados, mantenían las líneas anti-ensuciamiento.

Además, la aerodinámica mejoró significativamente (Cx 0,27) y, gracias al uso de acero de alta resistencia, el peso se redujo en un 8% en comparación con su predecesor. Estas mejoras en la estructura, junto con avances tecnológicos, convirtieron al W210 en uno de los automóviles más seguros de su categoría a finales del siglo XX.

Equipamiento y seguridad

El W210 ofrecía tres niveles de equipamiento: Classic, Elégance y Avantgarde. Todos incluían elementos inéditos o que antes eran opcionales en el W124, como el antipatinamiento electrónico ETS, la llave electrónica, cristales tintados, retrovisores exteriores con sistema de calentamiento eléctrico, indicador de temperatura exterior, filtro antipolvo y tercera luz de freno. La calidad percibida era alta, aunque algunos plásticos mostraban un inicio de control de costes.

El Avantgarde se distinguía por una calandra específica, suspensiones rebajadas, neumáticos anchos con llantas de 16 pulgadas y faros de xenón (opcionales en las otras versiones).

En seguridad, el W210 incorporaba una estructura optimizada con mayores zonas de deformación, sistemas de retención más eficaces, protección contra impactos laterales con airbags, un limpiaparabrisas monobrazo y una batería instalada bajo el asiento posterior. Además, fue el primer Clase E con limitadores de esfuerzo del cinturón de serie. También ofrecía un captador de lluvia para la activación automática del lavaparabrisas, uno de calidad del aire para la climatización y el sistema de ayuda al aparcamiento “Parktronic” (PTS) de ultrasonidos.

Un sistema de bomba por depresión de aire accionaba la cerradura centralizada, la apertura automática del maletero, el plegado de los reposacabezas traseros y el reglaje de altura de los faros en caso de sobrecarga. En 1997, se mejoraron los equipamientos con el sistema de autorización ELCODE y una llave con mando infrarrojo con sistema antirrobo.

Más tarde, se añadió un asistente de frenada BAS.

Motorizaciones

El W210 ofrecía una amplia gama de motorizaciones, con tres diésel y cinco de gasolina, provenientes del W124 y W202, pero adaptados. Por primera vez, un Mercedes berlina recibió un motor diésel de inyección directa, el famoso cinco cilindros de 2.9 litros con turbo. En cuanto a gasolina, se mejoró el 2.2 con un 2.3 con par mejorado y menor consumo. El V8 4.2 agrupaba las funciones de gestión de inyección, encendido y acelerador electrónico en una centralita Bosch Motronic 1.0.

La versión E50 AMG, sucesora del E500 W124, apareció a principios de 1996, con su motor V8 de 347 CV y una presentación exterior AMG. En junio de ese año, las cajas de cambios automáticas de cinco relaciones con gestión electrónica sustituyeron a las hidráulicas.

En 1997, se lanzaron los motores V6 para el E280 y E320, que reducían peso y consumo. También apareció el E300 Turbodiesel, el diésel de calle más potente de su tiempo. En el Salón de Frankfurt de ese año se presentaron los E240 (V6 2.4), E430 (V8 4.3) y E55AMG (V8 5.5).

En junio, la oferta diésel se amplió con dos versiones common rail CDI: E200 CDI de 102 CV y E220 CDI de 125 CV.

El W210 frente al W214: dos épocas, una misma esencia

Para comparar la evolución, se condujo un E230 de 1996 y un moderno 300e híbrido enchufable (W214). Ambos, en su época, representaban el segundo escalón en motorizaciones de gasolina: el E230 con 150 CV y el e300e Hybrid con 313 CV. A pesar de las apariencias, el W210 (4,80 m de largo) es más corto que el W214 (4,95 m).

El E230 de 1996 destaca por el sonido perfecto de sus puertas al cerrar y por un interior con instrumentación analógica y mandos de botones y ruedas. La versión Classic tiene tapizados en imitación tweed.

Las plazas traseras son amplias y cómodas. En marcha, el confort es excepcional, con suspensiones que absorben las irregularidades y una buena estabilidad. Sin embargo, se nota la falta de empuje a bajo régimen, y los consumos suelen superar los 9 litros.

El 300e, en cambio, ofrece un interior digitalizado con tres pantallas espectaculares. La batería de iones de litio reduce el espacio del maletero.

Este modelo cuenta con un motor eléctrico de 129 CV y 440 Nm de par, que permite recorrer unos 100 kilómetros en modo eléctrico. Para viajes largos, se puede usar en modo híbrido, logrando consumos de 4,3 litros a los 100 kilómetros. Es ágil en ciudad gracias a la dirección trasera. En carretera, ofrece 313 CV combinados y un excelente aislamiento acústico.

La suspensión está diseñada para el confort. La versión diésel 300de resulta aún más económica para viajes largos.

En resumen, el Clase E sigue siendo uno de los sedanes más cómodos y seguros del mercado, con un equilibrio entre confort y control de la carrocería. El E230 de 1996 sigue siendo una excelente berlina de viaje, mientras que el E300e de 2026 ofrece eficiencia, seguridad y agrado de conducción multiplicados.