
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Polémica en Cartes por la llegada de menores extranjeros no acompañados
La llegada de menores extranjeros no acompañados (MENA) al municipio cántabro de Cartes ha desatado una fuerte controversia, involucrando a autoridades locales y regionales.
El origen de la controversia
Todo comenzó cuando la alcaldesa de Cartes, Lorena Cueto (PSOE), anunció en redes sociales la compra de una vivienda por parte del Gobierno de Cantabria para establecer un centro de acogida para 18 MENA provenientes de las Islas Canarias. Esta publicación obligó a la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, a confirmar la noticia, generando malestar entre los vecinos.
Llegada gradual de los menores
Este martes llegaron los dos primeros menores al centro de acogida.
Se espera que a lo largo de la semana se incorporen más jóvenes: cuatro el miércoles, uno el jueves y tres el viernes. Con estas llegadas, la vivienda albergará a 10 de los 18 menores previstos.
El Gobierno de Cantabria ha solicitado al ejecutivo central una mejor planificación para evitar llegadas “a cuentagotas”.
Tensión institucional
La alcaldesa Cueto ha ordenado a la Fundación Cuin, responsable de la atención de los menores, suspender la acogida de inmediato, amenazando con cortar el suministro de luz y agua a la vivienda si no lo hacen. La consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, ha calificado este gesto como “la mayor de las deslealtades institucionales”, asegurando que los menores permanecerán en Cartes “pase lo que pase”.
Declaraciones de la consejera
La consejera Gómez del Río ha defendido la elección de Cartes, destacando que la vivienda, con un coste de 500.000 euros, ofrece condiciones de vida idóneas para los jóvenes.
Explicó que la ubicación de los centros de acogida se mantiene en secreto hasta su establecimiento para proteger a los menores, al igual que se hace con los hogares de víctimas de violencia de género. En este sentido, cuestionó que el único centro cuya ubicación se ha hecho pública sea precisamente el de Cartes, gobernado por el PSOE.
Acusaciones de racismo
La consejera también ha respondido a las declaraciones de la alcaldesa, quien calificó la habilitación del centro como un “castigo” y amenazó con inspeccionar la vivienda.
Gómez del Río ha calificado estas declaraciones de “inaceptables” y ha sugerido que podrían ser consideradas racistas, ya que “mandan mensajes de exclusión, de discriminación y en los que se impide a las personas el ejercicio de sus derechos”.













