Tarta de queso en vaso: la receta fácil y sin horno que triunfa

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Tarta de queso en vaso: la receta fácil y sin horno que triunfa

Los postres en vaso son una tendencia atemporal, una forma atractiva de presentar porciones individuales de tartas, cremas, gelatinas, tiramisús, yogures con frutas y más. Prácticos, coloridos y elegantes, conquistan a primera vista.

Ideales para celebraciones o como detalle para llevar a una comida, la mayoría son fáciles y rápidos de preparar. Un ejemplo es la tarta de queso sin horno, adaptable en cantidad de azúcar, aderezos como mermelada o distintos tipos de frutas.

Aunque de inspiración francesa (conocido como ‘dessert en verrine’), los postres en tazas tienen raíces medievales. Popularizados en los años 70 y convertidos en tendencia en los 90, las porciones individuales llegaron para quedarse.

Una receta sencilla y rápida

La tarta de queso sin horno en vaso es muy fácil de hacer y se almacena o transporta con comodidad. Permite controlar cantidades e ingredientes, disfrutando de un postre saludable sin remordimientos. Aquí tienes la lista de ingredientes para cuatro raciones:

Para la base:

  • 50 gramos de galletas (las que prefieras)
  • 40 gramos de mantequilla
  • 15 gramos de azúcar y una pizca de sal

Para el relleno:

  • 175 gramos de nata para montar (muy fría)
  • 250 gramos de queso crema (a temperatura ambiente)
  • 5 ml de esencia de vainilla (opcional)
  • 95 gramos de azúcar glasé

Para la cobertura:

  • Mermelada (preferiblemente natural o casera, la de frutos rojos es ideal)
  • Zumo de medio limón
  • Frambuesas y frutos rojos para decorar
  • Hojas de menta para decorar

Tarta de queso paso a paso

Primero, triturar las galletas (no pulverizadas, algunos trozos más grandes quedan bien). Se puede hacer manualmente o con un procesador, pero procurando una textura gruesa.

Luego, fundir la mantequilla y mezclarla con las galletas trituradas, el azúcar y la sal. Integrar bien y repartir en los cuatro vasos.

Montar la nata (con varillas eléctricas o a mano, asegurándose de que esté muy fría). Mezclar la nata montada con el queso crema batido, el azúcar glasé y la esencia de vainilla. Introducir en una manga pastelera y repartir sobre la base de galleta.

Calentar la mermelada en un cazo con el zumo de medio limón (para activar la pectina). Dejar enfriar antes de añadirla a la tarta.

Cubrir con frutos rojos, decorar con menta y refrigerar al menos media hora (o más tiempo para una textura más firme).

Versiones para todos los gustos

Esta receta se puede adaptar a distintas necesidades. Para intolerantes al gluten, usar galletas con ingredientes aptos (almendras o quinoa). Para reducir azúcares, optar por galletas integrales o prescindir de la base.

El relleno puede ser a base de yogur griego natural o queso fresco batido y queso crema, con miel o sirope de agave y vainilla. La mermelada se puede hacer en casa con frutos rojos, semillas de chía remojadas, endulzante y limón.