Nuevos hallazgos en África desafían la cronología de la construcción humana

Nuevos hallazgos en África desafían la cronología de la construcción humana
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Nuevos hallazgos en África desafían la cronología de la construcción humana

Un reciente descubrimiento en África está desafiando las ideas preconcebidas sobre el origen de las habilidades humanas, especialmente en lo que respecta a la construcción y la planificación.

Tradicionalmente, se ha considerado al *Homo sapiens* como el punto de inflexión en la evolución humana donde surgen la construcción deliberada, el pensamiento técnico y una nueva relación con el entorno. Sin embargo, este nuevo hallazgo obliga a reconsiderar esa frontera.

Una estructura de madera de hace 476.000 años

Un estudio publicado en la revista *Nature* describe el hallazgo de una estructura de madera de aproximadamente 476.000 años de antigüedad en Kalambo Falls, en la frontera entre Zambia y Tanzania. Esta estructura, atribuida a homínidos anteriores al *Homo sapiens*, desafía la cronología establecida de la construcción humana.

El estudio presenta pruebas directas de que **dos grandes troncos fueron trabajados y encajados intencionalmente** para cumplir una función estructural. Hasta ahora, no se había encontrado evidencia de tal antigüedad que demostrara este tipo de construcción.

La datación de la estructura se realizó mediante técnicas de luminiscencia aplicadas a los sedimentos circundantes, lo que permitió calcular el momento en que los granos minerales quedaron enterrados por última vez. Los resultados sitúan la estructura muy por delante de los fósiles más antiguos atribuidos al *Homo sapiens*, que tienen alrededor de 315.000 años.

En Kalambo Falls se encontraron **dos troncos de gran tamaño colocados en cruz**, con rebajes tallados para que encajaran entre sí. Los análisis microscópicos revelaron marcas de corte rectilíneas, zonas alisadas y señales de raspado compatibles con **herramientas de piedra**. Los investigadores descartan que se trate de madera arrastrada por el río, ya que la disposición y el trabajo previo indican una colocación deliberada con una finalidad concreta, posiblemente como base de una plataforma o parte de una construcción.

La clave: la conservación en un entorno húmedo

La excepcional conservación de la madera se debe a las condiciones del entorno. Los suelos permanentemente húmedos del río Kalambo frenaron la descomposición de la madera, actuando como un sistema de preservación poco común en yacimientos tan antiguos.

Además de los troncos principales, se recuperaron otras piezas de madera trabajada, como cuñas y palos excavadores, lo que sugiere un uso planificado y continuado de este material. Esto implica estancias prolongadas en un entorno con agua permanente y recursos forestales, así como una organización del trabajo más allá de la simple fabricación de utensilios.

El estudio, liderado por Larry Barham desde la University of Liverpool, sugiere que el autor más probable de la estructura fue el *Homo heidelbergensis*, una especie que habitó África entre hace 700.000 y 300.000 años.

Hasta ahora, se sabía que este homínido fabricaba lanzas de madera y controlaba el fuego, pero no que fuera capaz de levantar estructuras de este tipo. Este hallazgo **obliga a reconsiderar el papel exclusivo que se había asignado al *Homo sapiens* en el origen de estas capacidades**.