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Nuevos hogares para familias de Gaza: “Pasamos del infierno al paraíso
Tras vivir más de dos años en tiendas de campaña en Gaza, familias encuentran un respiro gracias a una red solidaria que les proporciona un techo seguro. El proyecto “Un techo para Gaza” facilita viviendas a gazatíes afectados por los estragos del invierno, con temporales de lluvia y viento que impactan fuertemente en los campamentos de desplazados.
Una luz de esperanza en medio de la crisis
Mohammed Al Hindi y su familia han experimentado un cambio significativo en sus vidas. Gracias al apoyo de un grupo de personas comprometidas a aportar mensualmente para su vivienda, han dejado atrás la tienda de campaña que fue su hogar durante tanto tiempo.
Mohammed, programador de profesión, su esposa Diana y sus tres hijos ahora pueden dormir sin el temor constante a que las inclemencias del tiempo destruyan lo poco que les queda, después de años de asedio y desplazamientos forzados.
“Los fuertes vientos han arrancado cientos de tiendas de campaña y las lluvias han inundado miles de ellas,” relata Al Hindi. “Durante el último temporal, estuve despierto toda la noche comprobando la temperatura de mis hijos por miedo a que se congelaran o se ahogaran bajo la lluvia torrencial.”
Un proyecto que transforma vidas
La preocupación llevó a Mohammed a contactar a Amaya Ferrer, fundadora de Hope Palestina, cuya gestión logró movilizar a un grupo de personas para ayudar a la familia. “Lo que mejor describe lo que supone para nosotros cambiar una tienda de campaña por una casa es pasar del infierno al paraíso,” afirma Al Hindi.
Su casa, como muchas otras, fue destruida por los ataques del ejército israelí, obligando a la familia a desplazarse al sur de la Franja de Gaza en múltiples ocasiones.
“Vivimos en tiendas de campaña en Mawasi-Jan Yunis, luego nos trasladamos a Rafah y seguimos viviendo en tiendas de campaña; después, a otra en Deir al Balah. Nos hemos mudado decenas de veces por todo el sur de Gaza,” explica.
El invierno como arma
Amaya Ferrer presenció cómo los campos de desplazados se inundaban fácilmente con las lluvias, y el impacto de las tormentas en las tiendas de campaña. “El invierno se ha convertido en un arma de guerra en Gaza,” asegura la activista.
Ante esta situación, se percataron de que algunos gazatíes tenían la posibilidad de alquilar una habitación o vivienda para sus familias, y decidieron brindarles apoyo.
En pocos días, se logró que varias personas se comprometieran a ayudar económicamente a la familia Al Hindi para sufragar el alquiler de una vivienda, que oscila entre 300 y 1.000 euros al mes. En su caso, pagan 400 euros.
Un vínculo más allá del dinero
Hope Palestina apoya actualmente a 27 familias de Gaza gracias a la solidaridad de voluntarios de diversos países. “Necesitamos que mucha más gente entienda que el invierno puede ser mortífero en Gaza dadas las condiciones en las que están obligados a vivir, con aseos compartidos por decenas de personas, sin higiene y rodeados de enfermedades descontroladas,” señala Ferrer.
Chris Stewart, un residente inglés en España, es uno de los que apoya a la familia Al Hindi. “Con este proyecto tenemos la posibilidad de hacer algo concreto, ver cómo nuestro dinero facilita una casa a las personas más necesitadas,” comenta.
Mohammed Al Hindi se siente afortunado en medio de las difíciles condiciones que vive la población gazatí. “Es una iniciativa que cientos de organizaciones internacionales no han logrado implementar,” reconoce. “Permite que las familias pasen de vivir en condiciones inhumanas a llevar una vida digna, como el resto de la humanidad.”
Ahora, los niños estarán protegidos del frío extremo y las enfermedades. “Gaza ha sido completamente destruida, lo necesita todo. No nos dejen solos. Cualquier pequeño gesto marca una gran diferencia para Gaza y su gente,” concluye.













