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Nuevos Horizontes para Migrantes: Regularización en España Promete Beneficios Económicos y Sociales
Luisa, una mujer colombiana con un portafolio listo, aguarda con esperanza el proceso de regularización anunciado por el Gobierno español. Actualmente trabajando de manera irregular en el sector de la limpieza, ha debido rechazar oportunidades laborales en marketing debido a su falta de residencia. La regularización le permitiría “mover mi portafolio, recuperar el tiempo perdido y empezar a cotizar”, afirma.
Se estima que alrededor de 500.000 personas podrían beneficiarse de esta medida. Mientras que posibles beneficiarios como Luisa celebran la iniciativa, el Partido Popular ha expresado críticas, argumentando que generará un “efecto llamada” y un “colapso de los servicios sociales”. Sin embargo, análisis económicos y sociológicos de la regularización de 2005 sugieren efectos distintos.
El Impacto Positivo de la Regularización de 2005
La regularización de 2005, que involucró a 600.000 personas, contribuyó al aumento de afiliaciones a la Seguridad Social y al incremento de los ingresos públicos. Un estudio de 2021 de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) concluyó que cada inmigrante regularizado aportó entre 4.000 y 5.000 euros al año solo en impuestos sobre el salario.
Joan Monrós, catedrático de Economía de la UPF y autor del informe, sostiene que “la regularización de 2005 tuvo un efecto claramente positivo” y que, aplicando los mismos criterios, la nueva regularización tendría una aportación similar a las arcas del Estado.
Aumento de Afiliaciones y Mejora en las Condiciones Laborales
En 2005, el número de extranjeros afiliados se disparó tras la regularización extraordinaria de Zapatero. Antonio González, economista de Economistas frente a la crisis, señaló que hubo un “primer efecto estadístico sobre los registros de la Seguridad Social y aumentó muchísimo el volumen de ocupados”.
Además, el estudio de la UPF observó cambios positivos en la vida laboral de las personas regularizadas, quienes se trasladaron a empresas más grandes, con mejores salarios y una evolución favorable.
Beneficios Económicos y Sociales a Corto y Largo Plazo
Para Funcas, la regularización tiene un efecto positivo inmediato en los ingresos de la Seguridad Social. Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas, explica que “las personas inmigrantes que están regularizadas van a acceder a un contrato de trabajo, lo que implica que van a aportar recursos a la Seguridad Social”. Añade que la inmigración, al ser principalmente laboral, aporta incluso más de lo que recibe.
Según el informe Esenciales 2022 de la Fundación porCausa, cada inmigrante regularizado favorecería al Estado con una aportación fiscal neta media estimada de 3.500 euros al año, lo que representaría entre 790 y 950 millones de euros al año.
Torres destaca que la regularización mejora las condiciones laborales en los sectores con mayor presencia de inmigrantes, reduciendo el riesgo de competencia desleal entre empresas y trabajadores.
Impacto en las Pensiones y el “Efecto Llamada”
Los expertos señalan que una regularización masiva podría ser un balón de oxígeno para las jubilaciones de la generación del baby boom, al aumentar los ingresos por cotizaciones y mejorar el ratio del gasto en pensiones.
En cuanto al “efecto llamada”, Joan Monrós afirma que “no hay evidencia” de que la regularización de 2005 lo haya provocado. Su investigación no encontró cambios en los flujos migratorios tras la medida.
Torres explica que el “efecto llamada” podría producirse si se anunciara una regularización sin fecha límite de entrada al país, pero la norma actual exige haber llegado a España antes del 31 de diciembre de 2025.
El Contexto Económico como Factor Determinante
El aumento o reducción de la llegada de inmigrantes está más influenciado por el contexto económico que por medidas políticas. Tras la regularización de 2005, el número de nuevos cotizantes extranjeros se mantuvo estable hasta la crisis de 2008, cuando disminuyó, recuperándose a partir de 2014.
Impacto en el Gasto Social
El estudio de Monrós señala que la regularización de 2005 no tuvo efectos negativos en el gasto social o en prestaciones. Los inmigrantes suelen llegar en edad laboral, consumen pocos recursos en educación y una proporción regresa a sus países de origen de mayores, gastando poco en sanidad.
La ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha afirmado que “el 10% de los ingresos de la Seguridad Social proviene de migrantes (en situación regular) mientras que solo representan el 1% del gasto”.
Un Proceso Histórico con Apoyo Bipartidista
A lo largo de la democracia, tanto gobiernos del PP como del PSOE han impulsado procesos de regularización. Dos de ellas fueron impulsadas por el Partido Popular (2000 y 2001) y cuatro por el Partido Socialista (1986, 1991, 1996 y 2005).
El Ministerio de Inclusión ha defendido que “la evidencia empírica muestra que las regularizaciones generan efectos positivos, por ejemplo, la de 2005 mejoró la integración laboral y la movilidad de las personas regularizadas, incrementó la recaudación fiscal y redujo la informalidad”.













