Ola de robos en vehículos preocupa a A Coruña

Ola de robos en vehículos preocupa a A Coruña
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Ola de robos en vehículos preocupa a A Coruña

Una serie de robos en el interior de vehículos ha generado inquietud entre los residentes de A Coruña. Barrios como Os Mallos, Vioño, Riazor y Agra do Orzán han sido escenario de incidentes en las últimas semanas, caracterizados por la fractura de ventanillas en los automóviles.

Robos en garajes y en la vía pública

Los robos no se limitan a vehículos estacionados en la calle, sino que también se han producido en garajes privados, lo que aumenta la preocupación vecinal. José Roble, secretario de la Asociación Vecinal Independiente Mallos-Vioño, relata que durante las pasadas Navidades se produjeron robos en varios garajes y coches aparcados en la zona de Os Mallos. Un caso concreto ocurrió en un garaje de dos plantas en la Calle Noia, donde los ladrones saquearon “todos los coches”.

También se han registrado incidentes en vehículos estacionados en la calle, en la zona de A Sardiñeira.

La baliza V16, el nuevo objetivo

Lo más llamativo de esta oleada de robos es el principal objeto de deseo de los delincuentes: la baliza de emergencia V16, ahora obligatoria. Roble señala que, aunque no cree que sea el único objetivo, la baliza es “una cosa que llevan porque la tienen fácil de vender por fuera, porque todo el mundo la necesita”. Su obligatoriedad la convierte en un producto codiciado y fácil de colocar en el mercado ilícito.

El secretario de la asociación vecinal explica que la facilidad de reventa es un factor clave. “Si te viene con algo que vale 50 u 80 euros, dependiendo el modelo y te la venden por 20, pues ya el que más y el que menos, por desgracia, se va a esas cosas”, lamenta Roble.

Esto convierte a la baliza en un botín rápido y rentable para los delincuentes.

De hecho, Roble considera que la baliza V16 es, probablemente, el objeto más valioso que se puede encontrar hoy en un coche. “A día de hoy en los coches poco hay que robar”, afirma. Explica que los equipos de música ya no son atractivos y que es raro que la gente deje a la vista objetos de valor. “En algunos, hasta las monedas que tenían en el cenicero no se las llevaron”, comenta para ilustrar la situación.

¿Delincuencia organizada?

Aunque tradicionalmente estos hurtos se asocian a toxicómanos en busca de dinero rápido, las características de algunos robos, como el ocurrido en un garaje del barrio, sugieren la participación de grupos más organizados.

José Roble señala que “no es una forma de hurto normal” y que “se cree que fueron un grupo más organizado”, posiblemente relacionado con bandas juveniles desarticuladas recientemente en Sada.

La principal sospecha sobre la participación de grupos especializados proviene del hecho de que en dicho garaje “no había puerta forzada”, lo que sugiere que los ladrones “consiguieron un mando o alguna cosa”. Una vez dentro, según Roble, “tuvieron toda la noche para hacer sus diabluras en los coches”, lo que demuestra un nivel de planificación superior al del ladrón ocasional.