
Pacto sin móvil hasta los 16 años revoluciona un colegio en Logroño
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El CEIP Caballero de la Rosa de Logroño se ha convertido en pionero al promover un pacto entre familias y profesorado para retrasar el uso de teléfonos móviles entre sus alumnos hasta los 16 años. La iniciativa responde a las recomendaciones de autoridades sanitarias y pediatras, quienes advierten sobre los efectos perjudiciales de los smartphones en la salud de los menores.
Preocupación creciente por el uso de tecnología
La propuesta surge en un contexto de creciente preocupación, reflejado en el anuncio del Gobierno de España de restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Datos de Proyecto Hombre La Rioja revelan que un 20% de las familias que acuden a la entidad con adolescentes lo hacen por problemas relacionados con las nuevas tecnologías, convirtiéndose en la segunda causa de consulta después del cannabis.
Comisión de bienestar digital y alternativas al smartphone
Para implementar el pacto, el centro ha creado una comisión de bienestar digital integrada por profesores, familias y alumnos. Melania Teixeira, madre de una alumna, destaca la importancia de la concienciación y la protección de los hijos.
La comisión aborda la necesidad de mantener el contacto, proponiendo alternativas a los smartphones, como teléfonos básicos sin acceso a Internet.
Combatiendo la presión social
Uno de los desafíos principales es la presión social que sienten los menores por tener un teléfono móvil. La iniciativa busca crear un frente común entre las familias.
Teixeira considera que el móvil no siempre integra, sino que puede generar “soledad encubierta”. El objetivo es lograr que la mayoría de las familias apoyen la no utilización del teléfono, generando un impacto positivo en la comunidad escolar.
Expansión del pacto y regulación
El grupo promotor del pacto busca extender la iniciativa a otros colegios y familias de la zona.
Además, solicitan una regulación a nivel autonómico sobre el uso de estos dispositivos en los centros educativos, aunque insisten en que el cambio debe comenzar en el hogar.













