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PARTIDO CÁDIZ-ALMERÍA EN MEDIO DE ALERTA METEOROLÓGICA: ¿PRIORIDAD AL FÚTBOL O A LA SEGURIDAD?
El encuentro entre el Cádiz CF y la UD Almería ha generado controversia al mantenerse en pie a pesar de las severas condiciones meteorológicas que azotan la región. La situación plantea una contradicción: se celebra un partido oficial mientras las autoridades instan a evitar desplazamientos y recomiendan a los aficionados no asistir al estadio.
La Policía Nacional, tras evaluar la situación, emitió una clara recomendación para evitar viajes innecesarios a Cádiz, especialmente desde Almería, debido a una alerta naranja por fuertes lluvias, vientos y fenómenos costeros que afectan la provincia. Se esperan rachas de viento de hasta 100 km/h, intensas precipitaciones y olas de hasta seis metros.
Un partido a puerta… ¿parcialmente cerrada?
La consecuencia directa de esta situación es un partido al que se desaconseja asistir.
Un estadio que, en el mejor de los casos, verá reducida su asistencia y, en el peor, podría implicar riesgos para aquellos que decidan ignorar las recomendaciones. Esta circunstancia cuestiona la esencia del fútbol profesional, que se basa en el espectáculo, los aficionados y el ambiente social que lo rodea. Jugar un partido mientras se pide a los seguidores que se queden en casa priva de sentido al evento.
Criterios Dispares
Otros partidos han sido suspendidos este fin de semana debido a condiciones meteorológicas similares, argumentando la imposibilidad de garantizar la seguridad en los desplazamientos. De hecho, el partido Ceuta-Córdoba fue suspendido.
Sin embargo, en este caso, se ha aplicado un criterio diferente, generando confusión e incoherencia. Si las condiciones son lo suficientemente adversas como para que las autoridades recomienden no viajar, ¿por qué no suspender el partido?
La sensación general es que el calendario prima sobre la lógica, y que el fútbol profesional opera con una inercia peligrosa, donde el balón debe rodar a toda costa.
LaLiga en el ojo del huracán
No es la primera vez que LaLiga, bajo la gestión de Javier Tebas, se enfrenta a críticas por decisiones que parecen desconectadas de la realidad social del fútbol. La prioridad de cumplir con los horarios y los contratos prevalece sobre el contexto y el sentido común.
La suspensión del Cádiz CF–Almería habría sido una decisión comprensible, responsable y justificada, priorizando la seguridad y la coherencia. Mantenerlo, por otro lado, transmite una imagen incómoda: un fútbol que continúa incluso cuando se pide a su afición que lo observe desde casa.
Esta situación, más allá de los resultados deportivos, representa una derrota que no se refleja en la clasificación.













