
¿Por qué el agua del mar es salada? Un experto lo explica
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El divulgador científico Jorge Alcalde, en su sección semanal en el programa ‘Herrera en COPE’, ha respondido a una pregunta frecuente: ¿por qué el agua del mar es salada? La explicación reside en un fenómeno natural que comienza con la lluvia.
El papel de la lluvia ácida
Al caer, la lluvia posee un componente ácido que actúa sobre las rocas, las montañas y los suelos. Esta acidez disuelve y arrastra sales y minerales presentes en estos elementos naturales.
Un largo viaje hacia el mar
Este material disuelto es transportado por los ríos hasta desembocar en los océanos. La mayor parte de estos componentes corresponde a ‘sal común’, similar a la que utilizamos en la cocina, y se ha ido acumulando a lo largo de millones de años.
La inmensidad de la sal en los océanos
La cantidad de sal disuelta en los océanos es colosal.
Jorge Alcalde lo ilustra de manera impactante: “Si pudiésemos extraer toda la sal del agua de todos los océanos y extenderla sobre la Tierra, cubriríamos el planeta con una capa de 160 metros de altura”. En términos más concretos, cada litro de agua de mar contiene aproximadamente 35 gramos de sal.
¿Los mares son cada vez más salados?
Aunque la evaporación tiende a concentrar la sal, existe un equilibrio natural. El aporte de agua dulce proveniente de las lluvias compensa este efecto. Sin embargo, Alcalde advierte que “cambios drásticos en el régimen de lluvias” podrían alterar la salinidad, lo que representaría un peligro para las especies marinas.
La escasez de agua dulce
Este fenómeno subraya la escasez de agua potable en el planeta.
El 97% del agua en la Tierra es salada, lo que significa que la humanidad depende de un escaso 3% de agua dulce, cuya mayor parte se encuentra congelada en los polos.
Mitos sobre el frío y otras curiosidades científicas
Durante su intervención, Alcalde también desmintió el mito de que el frío causa resfriados, aclarando que las infecciones respiratorias son provocadas por virus y bacterias. Si bien las bajas temperaturas no son la causa directa, sí pueden favorecer el contagio al aumentar el tiempo que pasamos en lugares cerrados y al debilitar el sistema inmunitario.
Finalmente, Alcalde explicó que las cámaras de fotos son una “imitación casi perfecta de nuestro ojo” y que las pecas son una “sobreproducción de melanina” causada por el sol. También advirtió sobre la importancia de vigilar lunares y otras manchas en la piel que cambian de forma.