
Posible freno de EE.UU. a la transferencia de submarinos nucleares a Australia tensa el acuerdo AUKUS
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Un documento parlamentario estadounidense ha generado controversia al aconsejar a la administración de su país que no transfiera la propiedad de submarinos nucleares a Australia, como se había acordado en el pacto AUKUS de 2021. La propuesta sugiere, en cambio, estacionar los submarinos en territorio australiano, pero manteniéndolos bajo control y tripulación norteamericanos.
Preocupaciones estratégicas detrás de la recomendación
Esta recomendación surge de la creciente preocupación en Washington ante un posible conflicto con China en la región Indo-Pacífica.
Estrategas estadounidenses consideran que, en caso de una confrontación de alta intensidad con China, necesitarán todos sus recursos navales disponibles, lo que convierte a los submarinos nucleares en un activo demasiado valioso para ceder a un aliado.
Antecedentes del acuerdo AUKUS y tensiones diplomáticas
La creación de AUKUS en 2021 ya había provocado tensiones diplomáticas, especialmente con Francia. Australia canceló unilateralmente un contrato con Francia para la adquisición de submarinos convencionales de última generación, optando por la oferta estadounidense de tecnología nuclear.
Implicaciones para Australia y la alianza AUKUS
Aún se desconoce la reacción de Canberra ante esta propuesta, que convertiría su territorio en una base naval estadounidense sin una transferencia real de capacidades.
El gobierno australiano había apostado fuertemente por AUKUS, asumiendo costes políticos y diplomáticos considerables.
Esta decisión podría erosionar la confianza entre los socios de AUKUS y plantea interrogantes sobre la fiabilidad de los compromisos estratégicos estadounidenses en la región.
Próximos pasos y la postura de China
Aunque la recomendación parlamentaria no es vinculante, refleja el sentir de sectores influyentes del establishment de defensa norteamericano. Se espera una respuesta oficial de Australia y posibles negociaciones para reformular los términos del acuerdo.
China, por su parte, observa con atención este posible deterioro de la principal alianza militar diseñada para contenerla en el Pacífico.
El desenlace de esta situación podría redefinir el equilibrio de poder en una de las zonas más tensas del planeta.













