
Protesta en Madrid: Agricultores Zamoranos Alzan la Voz por su Futuro
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Madrid se despertó el 11 de febrero con un sonido inusual: el rugido de cientos de tractores que, en cinco columnas, avanzaban hacia el corazón de la capital. Entre ellos, más de un centenar de agricultores y ganaderos de Zamora se unieron a una manifestación que consideran crucial para la supervivencia de su sector. La movilización, liderada por UCCL y UNASPI, busca llamar la atención sobre dos grandes problemáticas: los posibles recortes en la Política Agraria Común (PAC) para el período 2028-2034 y el controvertido acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Colapso de la Rentabilidad y Costes en Ascenso
Para los profesionales del campo, esta no es una simple protesta. Denuncian la crítica situación de las explotaciones agrarias, que se ven ahogadas por el incremento constante de los costes de producción –energía, fertilizantes, maquinaria–, mientras que los precios en origen, en muchos casos, no alcanzan a cubrir los gastos.
Esta realidad golpea especialmente a Zamora, dada la fuerte dependencia económica de la provincia del sector primario.
El Impacto de la PAC y el Futuro de Zamora
En una región donde la agricultura y la ganadería son pilares de la economía y la identidad, el debate sobre la PAC genera profunda preocupación. Los agricultores advierten que nuevos recortes podrían ser un golpe devastador para numerosas explotaciones familiares. El cierre de una explotación en Zamora no solo implica una pérdida de producción, sino también una disminución de la población, la actividad económica y las perspectivas de futuro en los pueblos.
Temor a la Competencia Desleal de Mercosur
A esta inquietud se suma el temor por el acuerdo con Mercosur. Los profesionales del sector recuerdan que en España deben cumplir con rigurosas normativas medioambientales, sanitarias y laborales que elevan los costes de producción.
La posible entrada de productos de terceros países con estándares menos exigentes genera una competencia que consideran injusta. El mensaje recurrente entre los manifestantes es claro: “No pedimos privilegios, sino reglas equitativas”.
La Necesidad de Unidad en el Sector
La jornada también ha puesto de manifiesto una reflexión interna. A pesar de la contundencia de la movilización, no todas las organizaciones agrarias han participado de forma conjunta, lo que, según voces del sector, resta fuerza a una reivindicación que busca tener un impacto político. En un momento crucial para el futuro del campo, la unidad se considera un factor determinante.
En resumen, la tractorada del 11 de febrero ha sido una llamada de atención sobre el futuro del medio rural zamorano.
Defender al campo no implica únicamente respaldar a un colectivo específico, sino proteger el equilibrio económico y territorial de una provincia que depende, en gran medida, de la tierra. El mensaje es claro: escuchar ahora podría evitar que el silencio se apodere definitivamente de los pueblos.













