
RESCATADO DEL OLVIDO: UN MANUSCRITO DEL SIGLO XVI REGRESA A LA BIBLIOTECA VATICANA
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Un afortunado hallazgo en una librería de antigüedades en Viena ha permitido a la Biblioteca Apostólica Vaticana recuperar un valioso manuscrito del siglo XVI que había desaparecido de sus estanterías hace más de dos siglos. El volumen, que llegó al Vaticano en 1623, contiene biografías poco comunes de cinco santos alemanes y previamente formó parte de la prestigiosa Biblioteca Palatina de Heidelberg y colecciones privadas.
La recuperación fue posible gracias a la colaboración entre la Biblioteca Universitaria de Heidelberg y la Biblioteca Apostólica Vaticana. Jochen Apel, director de la biblioteca de Heidelberg, identificó la obra en venta y contactó al Vaticano para su adquisición, evitando así su potencial desaparición.
“Esta operación tiene un valor histórico incalculable, ya que ha permitido reincorporar un manuscrito a la colección a la que pertenece,” afirma Claudia Montuschi, directora del departamento de manuscritos de la Biblioteca Apostólica Vaticana.
Un Viaje Histórico: De Heidelberg a Roma
El manuscrito tiene una historia fascinante. Originalmente, perteneció a la biblioteca de los príncipes electores del Palatinado en Heidelberg, una colección iniciada por el conde Otón Enrique, quien introdujo la Reforma protestante en la región.
Esta colección se integró a la Biblioteca Palatina, un sistema bibliotecario que reunía tres bibliotecas diferentes de la ciudad.
Durante la Guerra de los Treinta Años, el Papa Gregorio XV ordenó proteger la biblioteca si las tropas católicas atacaban Heidelberg. Tras la conquista del Palatinado en 1622, el duque Maximiliano I de Baviera regaló la biblioteca a Gregorio XV como muestra de agradecimiento por su apoyo.
El Papa envió a Leone Allacci, de la Biblioteca Vaticana, a Heidelberg para trasladar los manuscritos más importantes a Roma. Allacci organizó 184 cajas con más de 10.000 volúmenes, que fueron transportados por 200 mulas a través de los Alpes en un viaje que duró casi seis meses.
Urbano VIII, sucesor de Gregorio XV, acogió la colección y dispuso una galería especial para albergarla, manteniendo la unidad de la colección según lo solicitado por Maximiliano de Baviera. Estas salas forman parte del recorrido de los Museos Vaticanos.
La colección incluye manuscritos e impresos en varios idiomas, como el Evangeliario de Lorsch y un tratado de cetrería de Federico II de Suabia.
El Regreso del “Pal.
lat. 851″
El volumen recuperado, clasificado como “Pal. lat. 851”, desapareció de la Biblioteca Vaticana a finales del siglo XVIII.
Tras la notificación de la Biblioteca Universitaria de Heidelberg, se inició un intercambio para su adquisición.
El manuscrito contiene 115 hojas redactadas por varios copistas con la vida de cinco santos y una copia de la “Historia Langobardorum” de Pablo el Diácono. La encuadernación data de 1556 y presenta el retrato del conde Otón Enrique junto a su lema “Mit der Zeit” (Poco a poco). Las hojas de guarda muestran los “ex libris” de sus antiguos propietarios, entre ellos Frederick North, primer ministro del Reino Unido, y el coleccionista francés Maurice Burrus.
Tras su reincorporación a la colección vaticana, el manuscrito será sometido a trabajos de conservación y digitalización, uniéndose al proyecto iniciado en 2010 con fondos de la Biblioteca Palatina. Una vez digitalizado, estará disponible en línea para investigadores de todo el mundo.
“La digitalización nos permite cumplir nuestra misión esencial: proteger estos valiosos testimonios del pasado, hacerlos accesibles en el presente y conservarlos para el futuro,” concluye Montuschi.













