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RETRASO EN EL DIAGNÓSTICO DE CÁNCER EN MUJERES: LA BRECHA DE GÉNERO EN LA SALUD
Un estudio revela que el diagnóstico de cáncer en mujeres puede demorarse hasta dos años y medio más que en hombres, lo que pone de manifiesto la existencia de una brecha de género en el ámbito de la salud.
La perspectiva de género ausente en la investigación científica
Históricamente, la ciencia ha ignorado la perspectiva de género. Ensayos clínicos y experimentación con animales no han considerado las diferencias entre hombres y mujeres. Esto ha llevado a que la sintomatología y el diagnóstico no se hayan abordado de manera equitativa, dificultando la detección temprana y efectiva del cáncer en mujeres. Además, las diferencias raciales tampoco se han tenido en cuenta, a pesar de su influencia en la evolución de la enfermedad.
Cambio de tendencia en la investigación
Afortunadamente, esta situación está cambiando.
Los laboratorios están implementando experimentos equilibrados con ratones macho y hembra. Además, las facultades de medicina están integrando la perspectiva de género en sus planes de estudio, familiarizando a los futuros médicos con las particularidades de la sintomatología femenina.
Cáncer de pulmón: un ejemplo de diferencias
El cáncer de pulmón, que está aumentando entre las mujeres y superando al cáncer de mama como causa de muerte, es un ejemplo de estas diferencias. Este cambio parece estar relacionado con factores externos y hábitos de vida, como el aumento del tabaquismo y el consumo de alcohol en la población femenina.
El cáncer como múltiples enfermedades
Una idea clave que está transformando la oncología es que el cáncer no es una única enfermedad, sino muchas. Incluso un mismo tipo de tumor puede variar significativamente entre individuos, lo que exige un diagnóstico personalizado y tratamientos específicos para cada paciente.
Este es un objetivo fundamental para centros de investigación oncológica.
Investigación para la personalización del tratamiento
Los investigadores trabajan para comprender los mecanismos moleculares y celulares que transforman una célula sana en cancerosa, investigando el origen del cáncer. También estudian por qué los pacientes que inicialmente responden a los tratamientos desarrollan resistencia, un fenómeno que ocurre cuando la célula tumoral evoluciona.
El paciente en el centro de la investigación
El papel del paciente ha evolucionado radicalmente, convirtiéndose en el centro de la investigación. Su opinión se valora, y organizaciones de pacientes participan en la toma de decisiones sobre la inversión en investigación. Esta colaboración es fundamental para mejorar el tratamiento del cáncer.













