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Reunión entre Yolanda Díaz y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se suspende por emergencia
La reunión prevista entre la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo de España, Yolanda Díaz, y el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no pudo llevarse a cabo debido a una “emergencia de último momento” que requirió la presencia del alcalde en el Ayuntamiento.
Fuentes del Ministerio de Trabajo confirmaron la cancelación, explicando que se intentó reprogramar el encuentro, pero no fue posible debido a la partida de Díaz de Nueva York este viernes.
Díaz había expresado su admiración por Mamdani, describiéndolo como “un mensaje de esperanza” frente a las políticas del entonces presidente de EEUU, Donald Trump, caracterizadas por la “deportación masiva, el dolor y el odio”.
Previamente, la vicepresidenta se reunió con la dirección de los Socialistas Democráticos de América (DSA), la organización a la que pertenece Mamdani. DSA es un movimiento progresista influyente dentro del Partido Demócrata.
Tras reunirse con la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, Díaz declaró a la prensa que la misión pendiente es “dar esperanza en EEUU para derrotar democráticamente a Trump”.
La ministra resaltó que España es “una referencia” en materia laboral para políticos como Mamdani, destacando la “única ‘ley rider’ del mundo” que busca regular la situación de los falsos autónomos en el sector.
Además, Díaz destacó la regularización de más de 500.000 migrantes en España, contrastando con las políticas migratorias de la administración Trump. Criticó también la retirada de EEUU de organismos internacionales, especialmente en el ámbito de la salud pública.
En relación con la reunión fallida con Mamdani, Díaz subrayó la importancia de políticas centradas en el coste de la vida, la vivienda y el ámbito laboral para generar esperanza y lograr cambios significativos.
Díaz defendió la necesidad de una regulación “exhaustiva” de las plataformas tecnológicas estadounidenses y puso como ejemplo la subida del salario mínimo profesional como una política concreta para mejorar la vida de los trabajadores.
Finalmente, enfatizó que “sin esperanza no hay alternativa” y que la política del odio busca paralizar a la gente y convencerla de que no hay posibilidad de cambio.













