
La Policía Nacional ha desarticulado dos “células” itinerantes dedicadas a la comisión de hurtos en entidades bancarias y joyerías por toda España. En la operación han sido detenidas en Madrid cuatro personas a las que se les atribuyen al menos seis acciones, dos de ellas en Málaga, con un beneficio total de 200.000 euros.
Según ha informado la Dirección General de la Policía, los arrestados tenían su base de operaciones en un piso de la capital.
Empleaban todo tipo de complementos, como gorras o gafas, para pasar desapercibidos mientras localizaban a sus víctimas y cometían el delito.
El ‘modus operandi’ consistía en utilizar técnicas de distracción. Según la Policía, “simulaban ser personas mayores o con alguna discapacidad”, empleando incluso un bastón para dar más credibilidad a su actuación.
La coordinación entre ellos era clave, utilizando auriculares y micrófonos para mantenerse en contacto permanente.
Las pesquisas de la denominada operación Provenza se iniciaron hace un año tras dos hurtos cometidos en Sevilla y Málaga, donde la banda logró un botín de más de 100.000 euros. Los agentes comprobaron que se trataba de un grupo criminal itinerante con base logística en Madrid, desde donde concretaban sus acciones.
Para cometer los delitos, se desplazaban a otras comunidades autónomas, preferiblemente en transporte público, para dificultar su identificación.
Tras meses de investigación, los agentes lograron identificar a los miembros de este entramado, donde uno de ellos contaba con 18 identidades diferentes.
Las detenciones se produjeron en dos fases. Primero fue arrestado uno de los delincuentes cuando trataba de salir de España desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Posteriormente, los otros tres fueron detenidos cuando estaban realizando un briefing en pleno centro de la capital para planear sus siguientes asaltos.
Los cuatro detenidos han pasado a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de un delito de pertenencia a grupo criminal y seis delitos de hurto. Dos de ellos han ingresado en prisión, mientras la investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.













