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¿Se sigue creando materia nueva en el universo?
La pregunta sobre si se sigue creando materia nueva en el universo es fundamental para comprender su evolución. Para abordar esta cuestión, es importante definir qué entendemos por “materia”. Podríamos referirnos a partículas con masa que forman átomos, como protones, neutrones y electrones.
La respuesta corta es que, según nuestro conocimiento actual, no se crea materia nueva. La materia que existe hoy en día se originó en el Big Bang y en los instantes posteriores.
¿Por qué no se crea más materia?
La razón principal es que la creación de nuevas partículas requiere una cantidad de energía tan inmensa que solo se produjo en el Big Bang. Este evento, ocurrido hace unos 13.800 millones de años, no fue una explosión en el espacio, sino una singularidad donde toda la materia y la energía estaban concentradas en un estado extremadamente caliente y denso. Esta singularidad dio origen a la expansión y el enfriamiento del universo, creando espacio y tiempo.
Desde el Big Bang, el universo ha continuado expandiéndose y enfriándose, lo que significa que la energía contenida se ha diluido cada vez más. En un universo que se enfría, las condiciones ya no permiten la creación de nuevas partículas con masa. Este proceso continúa, alejando cada vez más las condiciones necesarias para la creación de partículas masivas.
¿Qué ocurre con los agujeros negros?
Aunque pueda parecer que se crean partículas nuevas en los bordes de los agujeros negros, donde se forman pares de partículas y antipartículas, la masa total se conserva. Si una de estas partículas escapa, la otra cae dentro del agujero negro. En realidad, cuando surge una partícula en el horizonte de sucesos de un agujero negro, es porque el propio agujero está perdiendo masa. Por lo tanto, la cantidad total de masa en el cosmos sigue siendo la misma.
Transformación constante de la materia
Aunque no se crea materia nueva en un sentido global, la materia existente se transforma constantemente. En el interior de las estrellas, en explosiones de supernovas o en procesos cuánticos extremos, la energía cambia de forma y las partículas interactúan, se aniquilan o se reorganizan. Lo que se conserva desde los primeros instantes tras el Big Bang no es la forma concreta de la materia, sino su cantidad total, que evoluciona, se enfría y construye las estructuras cada vez más complejas que observamos hoy.













