Sin saberlo, ella me enseñó lo que era ser de aquí”: Las niñeras españolas que cuidaron a hijas de migrantes

Sin saberlo, ella me enseñó lo que era ser de aquí": Las niñeras españolas que cuidaron a hijas de migrantes
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Sin saberlo, ella me enseñó lo que era ser de aquí": Las niñeras españolas que cuidaron a hijas de migrantes

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Un documental sonoro rescata historias poco contadas: las de las primeras generaciones de hijos de migrantes en España y las mujeres españolas que se encargaron de su cuidado mientras sus padres trabajaban.

Desirée Bela-Lobedde, hija de una migrante de Guinea Ecuatorial, fue criada por Fina, su “tata andaluza”, mientras su madre trabajaba en un hospital en Cataluña. Sara Qiu, hija de migrantes chinos dueños de un restaurante, recibió los cuidados de una familia zaragozana, especialmente de una de las hijas, Pichu. Valeria Claros, hija de migrantes bolivianos que llegaron a Madrid hace cuarenta años, fue cuidada primero por sus abuelos y luego por Anabel, una joven española que se convirtió en su “tía postiza”.

Estas historias y recuerdos de infancia se entrelazan en *Mi familia española*, un podcast documental dirigido por Quan Zhou. El proyecto también incluye los puntos de vista de las familias de origen, de las mujeres que cuidaron a estos niños y de sus propias familias. A partir de estas vivencias personales, el podcast explora temas como la memoria, la identidad y los vínculos afectivos, acompañados de investigaciones y reflexiones de Zhou.

El objetivo es visibilizar una realidad poco conocida de la historia reciente de España: la de la primera generación de personas racializadas, sus descendientes y las redes que crearon.

El origen del proyecto

El proyecto tiene su origen en la propia historia de Quan Zhou: “Mi familia vino de China y yo también tengo una familia española que me cuidó, pero siempre he pensado que esto solo pasaba en las familias chinas. Entonces un día escuché a Desirée Bela-Lobedde contar en un podcast que ella también había tenido una tata andaluza, empecé a investigar y vi que en los años 80 era bastante habitual que niñeras españolas cuidasen hijas de migrantes. Yo investigo bastante a nivel internacional y es algo que no ocurrió en otros lugares del mundo. Incluso en Estados Unidos o en países anglosajones, donde la migración lleva ocurriendo desde hace mucho más tiempo, no sucedió”.

Zhou lanzó una convocatoria a través de su perfil de Instagram, @gazpachoagridulce, y recibió numerosas historias. “Algunas eran de trauma o de racismo, muchas de ellas muy duras, pero también había muchas de amor. Y es en estas últimas en las que me he centrado para esta primera temporada del podcast: en las historias de amor de familias que todavía se quieren, en la transmisión cultural que se produce a través de los vínculos de afecto”, explica.

Las mujeres españolas que cuidan a niñas de familias migrantes son de clase obrera, y las migrantes también. Y eso es lo que las lleva a encontrarse: madres que buscan a otras mujeres para cuidar a sus hijos.

Quan Zhou, artista multidisciplinar

Un fenómeno interseccional

El proyecto aborda la complejidad de un fenómeno donde interactúan diferentes factores. Zhou reflexiona: “Existe todavía a día de hoy una invisibilidad en torno a las identidades de las hijas de migrantes. Nosotras no somos inmigrantes, hemos nacido aquí, pero heredamos muchas cosas: el racismo, la xenofobia, los estereotipos… Y precisamente por eso nos afectan factores interseccionales: el racismo, la falta de apoyo institucional, la situación administrativa irregular, y por supuesto el machismo”.

El enfoque de género también es relevante: casi todas las personas cuidadoras y cuidadas son mujeres: madres, abuelas, hijas. “La crianza sigue siendo un territorio de mujeres, por supuesto que sí. Y en este caso además interactúan el género, la migración y la clase social. En el podcast se ve que **las mujeres españolas que cuidan a niñas de familias migrantes son de clase obrera, y las migrantes también**. Y eso es lo que las lleva a encontrarse: madres que buscan a otras mujeres para cuidar a sus hijos”, añade Zhou.

El podcast explora cómo las relaciones entre las familias, que a menudo comienzan siendo contractuales, pueden llegar a la intimidad personal. Las jóvenes racializadas desarrollan un “bilingüismo afectivo”, en el que el cariño y el cuidado se expresan de forma distinta en cada hogar. Sara Qiu y Quan Zhou comentan las diferencias entre la cultura española y la china para mostrar afecto: mientras que en España es común el contacto físico, en China el afecto se demuestra a través de la comida.

Existe todavía a día de hoy una invisibilidad en torno a las identidades de las hijas de migrantes. Nosotras no somos inmigrantes, hemos nacido aquí, pero heredamos muchas cosas: el racismo, la xenofobia, los estereotipos…

Quan Zhou

Qiu, conocida por recorrer en bicicleta más de 16.000 kilómetros desde Zaragoza hasta Qingtian, reflexiona sobre su infancia como “restaurant kid”: “Cuando era pequeña, yo pasaba mucho tiempo en el restaurante de mis padres. Pichu, Bea, Vitoria y Atilio, mi familia española, empezaron a cuidarnos cuando éramos muy pequeños. Estábamos mucho en su casa, celebrábamos con ellos las Navidades, todo. Es cierto que no era lo común, pero yo no me planteaba si era lo normal o no. Esas son preguntas que me hice años después, también para grabar este podcast. Quizás por falta de tiempo, o porque mis padres eran muy jóvenes, es cierto que faltó un poco de cuidado por su lado, pero para eso estaba mi otra familia. Son las circunstancias que nos han tocado y lo que hago es intentar sacar lo bueno de los dos mundos”.

Las protagonistas analizan la ausencia de sus figuras de referencia, la forma en que sus padres delegaban los cuidados en otras personas debido a largas jornadas de trabajo. Sin embargo, este análisis se hace desde una perspectiva desestigmatizante. Quan Zhou señala que “no podemos juzgar con los ojos de ahora lo que pasó hace unos años. Muchas veces lo comparamos con la crianza presentista actual, donde es importante pasar tiempo con tus hijos e hijas, y pensamos: ‘Ay qué pena, que tu abuela o tu tata te crió y tu madre no estaba presente’. Pero es que el contexto era diferente, y eso no quiere decir que las infancias no hayan tenido carencias. Pero hay que analizar el contexto completo: si nuestras madres y padres tenían que trabajar, ¿qué podían hacer?, ¿qué les llevó a criar así?”.

La cuestión identitaria

La cuestión identitaria es otro tema central en los relatos. Desirée Bela-Lobedde reconoce que, cuando era pequeña, no se sentía negra, ni guineana, ni catalana. “No sé si mi historia es de desarraigo o simplemente de identidades fluidas. Sí hay un desarraigo con respecto a mi identidad de origen, yo no he sido criada por una familia africana, pero no siento desarraigo porque he sentido que pertenecía a una familia andaluza. El hecho de ser criada por mi tata sí marca un arraigo concreto: el de la cultura de mi familia andaluza en los años 80 en España”, explica. Su sentimiento de desarraigo proviene más de una visión externa: “Tiene más que ver con cómo me ve la sociedad en general“, dice.

No sé si mi historia es de desarraigo o simplemente de identidades fluidas. Sí hay un desarraigo con respecto a mi identidad de origen, yo no he sido criada por una familia africana, pero no siento desarraigo porque he sentido que pertenecía a una familia andaluza.

Desirée Bela-Lobedde, escritora

Valeria Claros, nacida en Madrid, asegura que ha tenido un proceso identitario complejo. “Yo nací en España pero de pequeña me sentía más cerca de la cultura boliviana que de la española”, explica, al tiempo que señala la complejidad de “pertenecer y no pertenecer al mismo tiempo a dos culturas diferentes”. Su familia se esforzó por mantener la cultura de origen, especialmente en las fiestas, los bailes y las comidas típicas. Fue su cuidadora Anabel, una joven madrileña, quien le transmitió la cultura española: “Ella me enseñó, sin saberlo, lo que era ser de aquí. Para merendar siempre me daba galletas María con ColaCao, algo que para mí era fascinante, o me enseñaba la música española. Eso me encantaba”, señala Valeria.

Como parte del proyecto documental, Quan Zhou está elaborando también una *Cartografía de infancias interculturales*, un mapa que recoge las historias de las niñas y niños de familias migrantes. “La memoria es un derecho, y esta cartografía forma parte de un archivo de memoria histórica en construcción sin ánimo de lucro. Creemos que las infancias racializadas importan y deben ser preservadas para el futuro porque los descendientes de inmigrantes también tienen derecho a poder acceder a su propia historia”, explica la creadora.