
Solo cartas de amor": El buzón mágico de La Palma que desató una ola de emociones
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Guadalupe Greses se siente abrumada, pero a la vez agradecida. Su libro, “Solo cartas de amor”, ha convertido su casa familiar en un inesperado punto de encuentro para el afecto y la confesión. La historia, que comenzó de manera casual, ha trascendido las fronteras de la isla de La Palma y ha tocado el corazón de personas de todas partes.
Un buzón que invoca el amor
Todo comenzó cuando el padre de Guadalupe, Ángel Greses, autoproclamado séptimo conde de Velhoco, pintó la frase “Solo cartas de amor” en el buzón de su casa. Cansado de recibir facturas y publicidad, buscaba un respiro en medio de la rutina.
La respuesta fue sorprendente: la gente comenzó a enviar cartas llenas de amor, duelo, deseos, despedidas y confesiones. El buzón se convirtió en un receptáculo de historias de vida.
Tras la muerte de su padre, Guadalupe descubrió una carpeta con todas las cartas guardadas. Emocionada por el hallazgo, decidió compartirlas para evitar que se perdieran. Lo que comenzó como un proyecto personal para amigos y conocidos, pronto captó la atención de una editorial que le propuso publicar un libro.
El legado del Conde de Velhoco
La figura de Ángel Greses, el Conde de Velhoco, es fundamental en esta historia.
Un personaje fantasioso y creativo, que inventó un condado imaginario con leyes, bandera e himno propios. La familia y amigos participaban en esta fantasía, creando situaciones divertidas y absurdas. Guadalupe, que hoy custodia el reino imaginario y su buzón, está convencida de que la magia de la isla de La Palma ha influido en todo este asunto.
La Palma, con su arraigo en creencias esotéricas y supersticiones, ha sido fuente de inspiración para muchas de las cartas recibidas. La conexión con lo sobrenatural y el amor por la naturaleza son elementos recurrentes en los mensajes enviados al buzón.
Cartas que tocan el alma
El buzón de “Solo cartas de amor” sigue recibiendo misivas de todo tipo.
Algunas son agradecimientos al Conde por haber iniciado esta iniciativa, otras son reflexiones sobre la vida, el amor y la pérdida. Cada carta es un testimonio de la sensibilidad humana.
Guadalupe se siente identificada con su padre y, a veces, se ve superada por la carga emocional de las cartas. Sin embargo, está decidida a mantener vivo el espíritu original del buzón, fomentando que la gente siga escribiendo por el simple placer de expresar sus sentimientos.
Un encuentro con el destino
La historia de “Solo cartas de amor” ha tenido un desenlace inesperado para Guadalupe. En el libro incluyó una carta de desamor que le conmovió especialmente.
Recientemente, el autor de esa carta se puso en contacto con ella para agradecerle su publicación. Ambos se conocerán en persona en La Palma, cerrando así un círculo mágico.













