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Sombras desde la chimenea: Vidas truncadas por los despidos en ENCE Navia
La fábrica de celulosa ENCE Navia, pilar económico de la comarca asturiana durante décadas, se encuentra en el centro de la tormenta tras el anuncio de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a casi un tercio de su plantilla. La noticia ha generado rabia, incertidumbre y miedo entre los trabajadores y sus familias.
Incertidumbre y proyectos truncados
Javier Zardaín, presidente del Comité de Empresa, relata cómo este ERE ha impactado en su vida personal. Junto a su esposa, habían planeado tener un segundo hijo, pero la situación actual les ha obligado a congelar sus planes. “Con esta incertidumbre no te queda otra que parar tus planes de vida”, lamenta.
El próximo lunes se celebrará una reunión clave entre la empresa y el Comité, donde los representantes de los trabajadores insistirán en su propuesta: un ajuste de plantilla que afecte únicamente a las personas en edad de jubilación, alrededor de 30 empleados. Esta cifra dista mucho de los 96 despidos que plantea la empresa.
El olor persistente y el temor al futuro
En Navia, el olor a celulosa es una constante. Si bien antes era un olor asfixiante, ahora lo que asfixia es el temor a que un tercio de la plantilla pierda su empleo. La comarca ha tolerado los niveles de contaminación generados por la fábrica debido a las condiciones laborales que ofrecía, algo que no ha sucedido en otras localidades.
Rubén Serrano, trabajador de CEASA desde 1996, ha perdido peso desde que comenzó la huelga. Hijo de un antiguo empleado de ENCE, se siente impulsado por el apoyo de su padre para luchar por sus derechos. La preocupación se extiende por toda la comarca, como se evidenció en la manifestación multitudinaria del pasado domingo, donde miles de personas se unieron para mostrar su rechazo a los despidos.
Movimientos extraños y beneficios cuestionados
Los trabajadores denuncian que la empresa ha estado preparando el terreno desde finales de 2024, reduciendo los ritmos de producción e incluso llegando a tener la fábrica sin madera. Acusan a ENCE de priorizar los beneficios económicos sobre el bienestar de sus empleados.
Javier Zardaín asegura que los 250 millones de euros en beneficios netos que ENCE Navia ha aportado al grupo en los últimos cuatro años, sumados a los 53 millones recibidos en subvenciones públicas, contradicen los argumentos de la empresa, que alega cuatro trimestres consecutivos de pérdidas.
Lucha por condiciones dignas y temor a la subcontratación
Los trabajadores se sienten engañados y temen que el ERE abra la puerta a la subcontratación de personal con peores condiciones laborales. “Se perderían 96 empleos para generar unos ahorros en costes de producción ridículos, en torno al 1%”, denuncia Zardaín. Rubén Serrano añade: “Nos dicen que vivimos como reyes, pero lo cierto es que hemos luchado mucho por unas condiciones de trabajo dignas”.
Un infarto y la falta de empatía
La tensión generada por la situación ha tenido graves consecuencias para algunos trabajadores. Eduardo, compañero de Zardaín, sufrió un infarto en medio de las protestas. Los trabajadores critican la falta de sensibilidad de la empresa ante este hecho.
Guillermo López, con siete años en ENCE, considera que la fábrica fue su salvación tras años de trabajo autónomo. Ahora, con dos hijos a su cargo, se enfrenta a la incertidumbre de un posible despido. “Cuando ya tienes un planteamiento, una vida organizada, pues te vienen con esto”, lamenta.
Un futuro incierto
Los trabajadores se sienten impotentes ante lo que consideran una injusticia. Aseguran que CEASA es “la gallina de los huevos de oro del grupo ENCE” y que no hay motivos reales para este ERE. El lunes continuarán las negociaciones, con la esperanza de que la empresa recule en sus intenciones. De momento, han anunciado una huelga indefinida a partir del día 13.
La comarca espera que ENCE reconsidere su postura y apueste por soluciones que no pongan en riesgo el futuro de cientos de familias. El temor a la pobreza se ha instalado en Navia, eclipsando el característico olor a celulosa.













