
Talavera de la Reina bajo el agua: ¿Una "pequeña Venecia" por el desbordamiento de arroyos?
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Talavera de la Reina ha visto parte de su casco urbano inundado, transformando algunas de sus calles en canales improvisados que recuerdan a Venecia. La zona conocida como Entretorres es una de las más afectadas, con una lámina de agua que persiste desde hace varios días. Las autoridades locales trabajan intensamente para desaguar la ciudad, extrayendo aproximadamente un millón de litros por hora, según el alcalde José Julián Gregorio.
Desbordamiento de arroyos, la principal causa
A diferencia de inundaciones anteriores, esta vez el problema no se atribuye al río Tajo, sino al desbordamiento de los arroyos que atraviesan la ciudad. La abundante lluvia y la nieve acumulada en la Sierra de San Vicente han contribuido a la crecida de estos cauces, generando preocupación entre los vecinos y las autoridades.
Aunque el ayuntamiento no ha proporcionado cifras exactas, se estima que al menos 15 viviendas y numerosos garajes han resultado afectados. El malestar vecinal es palpable debido a la persistencia de la situación.
Un fenómeno inusual, pero no inédito
Francisco Javier Tapiador, catedrático de Física de la Tierra y geógrafo, califica la inundación como un fenómeno “inusual”, aunque advierte que “los arroyos urbanizados siempre dan problemas”. Señala que este tipo de eventos han ocurrido históricamente en la zona, incluso antes de la presencia humana.
Tapiador, experto en cambio climático, explica que la urbanización creciente agrava el problema, ya que “el agua coge más velocidad”. Además, subraya la importancia de una gestión adecuada de los embalses, “desembalsando con criterio para evitar males mayores”, especialmente ante las previsiones de más lluvias.
El suelo saturado agrava la situación
El nivel freático ya está saturado, lo que significa que el suelo no puede absorber más agua. “El proceso se parece al de empapar una esponja. Llega un momento en que ya no admite más agua”, explica Tapiador. El agua restante rebosa y emerge en las zonas más bajas.
El alcalde ha señalado que los arroyos subterráneos que cruzan la ciudad complican la situación, como el arroyo de la Portiña, cuyo embalse no ha sido capaz de retener el agua.
La declaración de zona catastrófica, una posible solución
El Ayuntamiento de Talavera de la Reina solicitará la declaración de zona catastrófica para acceder a recursos que permitan acometer obras de urgencia y evitar futuras inundaciones. El Gobierno central ya ha declarado a Castilla-La Mancha como zona afectada por la emergencia.
Sin embargo, Tapiador advierte que la solución real pasa por “no edificar en zonas inundables”, ya que las obras son costosas y no siempre efectivas. “La declaración de zona catastrófica ayuda para obtener recursos, pero la solución real es no edificar en zonas inundables. El resto son parches u obras muy caras que no se acaban de amortizar”, afirma.
El Tajo, un problema menor en esta ocasión
A diferencia de la inundación de 2025, el alcalde considera que el río Tajo no representa un problema mayor en esta ocasión, ya que su caudal está “controlado”. Tapiador coincide en que la situación actual es diferente a la del año pasado, destacando que “ha llovido mucho y en más sitios”, especialmente en el Sistema Central, y que el deshielo futuro podría agravar la situación.
Episodios cada vez más frecuentes y extremos
Tapiador insiste en que los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones, serán cada vez más frecuentes debido al cambio climático. “Es lo que nos debería preocupar”, afirma.
El investigador aboga por una visión más global en Castilla-La Mancha para abordar estos desafíos, ofreciendo la experiencia y los recursos de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). “Indudablemente los ayuntamientos y el Gobierno regional estarían mucho mejor preparados si tuviéramos con ellos una conversación”, concluye.













