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Tasadores de vivienda en España exigen una remuneración digna ante condiciones laborales precarias
La Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH) ha alzado la voz ante lo que consideran condiciones laborales precarias y una remuneración injusta. Muchos tasadores, arquitectos técnicos e ingenieros agrónomos, se encuentran en una situación económica vulnerable a pesar de su labor crucial en el sector inmobiliario.
Una profesión precarizada tras la crisis de 2008
David, un arquitecto técnico que comenzó a tasar viviendas en 2001, relata cómo la crisis inmobiliaria de 2008 impactó drásticamente en su profesión. Los ingresos se desplomaron, y tras haber disfrutado de remuneraciones de hasta 6.000 euros mensuales, se vio obligado a entregar su propia vivienda debido a la imposibilidad de hacer frente a la hipoteca.
Como David, muchos tasadores han visto cómo sus honorarios se reducían mientras las exigencias aumentaban. Fernando Riaza, presidente de AETH, explica que las tarifas no solo no se han incrementado con el IPC desde 2008, sino que han disminuido en términos nominales.
El sistema de trabajo: autónomos dependientes de sociedades de tasación
Los tasadores son autónomos, pero deben trabajar a través de las sociedades de tasación homologadas por el Banco de España. Estas sociedades obtienen encargos de ciudadanos que solicitan hipotecas, bancos que necesitan valorar carteras de préstamos dudosos, o de las propias entidades financieras. Los tasadores denuncian que, de una tasación normal de 360 euros de media, apenas reciben 70 euros.
En el caso de las tasaciones de carteras bancarias, la remuneración es aún menor, llegando a recibir alrededor de 45 euros por tasación. Esta situación obliga a muchos tasadores a trabajar a destajo para obtener ingresos suficientes.
“Vivo en la cuerda floja”
David lamenta que, a pesar de realizar numerosas tasaciones, sus ingresos no superan los 2.000 euros mensuales. Tras descontar la cuota de autónomo y los gastos de actividad, su situación económica es precaria. “Vivo en la cuerda floja”, afirma, preocupado por el bienestar de sus tres hijos.
Desde AETH, se insiste en la importancia de la labor de los tasadores, no solo para determinar el valor de una vivienda, sino también para garantizar la seguridad de las transacciones inmobiliarias. Se realizan comprobaciones exhaustivas sobre las superficies, la legalidad del inmueble, las calidades constructivas y el estado de ocupación.
Riaza advierte que los “precios irrisorios” y la “presión para que se haga en menos de 48 horas” ponen en riesgo la calidad y la independencia del sistema de tasación, lo que podría afectar la fiabilidad de las hipotecas.
Reclaman un acuerdo marco para mejorar las condiciones laborales
Para solucionar el conflicto, AETH reclama a las patronales un acuerdo marco que incluya mejoras salariales, similar a un convenio colectivo. Sin embargo, tanto la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) como la Asociación Profesional de Sociedades de Valoración (ATASA) alegan no tener capacidad legal para negociar estas cuestiones.
José María Basáñez, en nombre de ATASA, reconoce que las reivindicaciones de los tasadores son legítimas y que su retribución es baja debido a lo que pagan las entidades financieras. No obstante, considera que renegociar estas condiciones es un proceso complejo y largo.
Los tasadores, por su parte, instan a las sociedades de tasación a que se planten ante las entidades financieras y defiendan unas condiciones laborales dignas para sus trabajadores.
La fuga de talento y la búsqueda de alternativas
Aitor, otro tasador, afirma que muchos profesionales buscan alternativas laborales debido a las malas condiciones. “La mayoría, en cuanto podemos, nos buscamos otra cosa”, asegura. Si bien algunos tasadores veteranos permanecen en el sector por la dificultad de encontrar nuevas oportunidades, los jóvenes suelen abandonar la profesión rápidamente.
La falta de acuerdo entre tasadores, sociedades de tasación y entidades financieras genera incertidumbre sobre el futuro del sector y la calidad de las valoraciones inmobiliarias.













