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Tesla enfrenta un 2025 difícil con caída en ventas y beneficios tras la incursión de Elon Musk en la política
Tesla ha experimentado un retroceso significativo en sus finanzas durante el año 2025, coincidiendo con la entrada de Elon Musk al gobierno estadounidense. Los beneficios netos de la compañía se desplomaron un 46%, mientras que los ingresos por la venta de vehículos, su principal fuente de ingresos, disminuyeron un 10%.
Durante la presentación de resultados, Elon Musk depositó sus esperanzas en el androide Optimus, admitiendo que aún no está desempeñando ninguna función relevante dentro de la empresa.
El beneficio neto de Tesla en 2025 fue de 3.794 millones de dólares, una cifra que la distancia de los resultados de otras grandes tecnológicas estadounidenses como Google, Amazon, Apple, Meta, Microsoft y Nvidia.
Meta y Microsoft, también presentaron beneficios de más de 60.000 y 66.000 millones de dólares, respectivamente.
Caída en las principales líneas de negocio
La venta de sistemas de almacenamiento de energía, servicios y otras fuentes, otra área clave para Tesla, también sufrió una caída del 3% el año pasado. En total, esta división generó unos 79.100 millones de euros, mientras que la venta de vehículos aportó 58.000 millones de euros.
Todos los indicadores financieros de la compañía muestran números rojos. El beneficio operativo se redujo un 38%, hasta los 3.500 millones de euros, y el resultado bruto de explotación disminuyó un 9%. El margen de beneficio cayó un punto, situándose en el 15,4%, frente al 16,4% de 2024.
Aunque Tesla ya venía mostrando caídas trimestrales, el último de 2025 fue particularmente desfavorable. Elon Musk, quien dejó su puesto en el gobierno estadounidense en mayo para intentar revertir los malos resultados, no logró enderezar la situación de la compañía. La caída del beneficio neto fue de hasta un 61% en comparación con 2024. En el mismo período, los ingresos por la venta de automóviles disminuyeron un 11%, hasta 14.600 millones de euros.
Fin de la fabricación de los modelos S y X
El año 2025 se caracterizó por una notable caída en el negocio de automóviles de Tesla. Las ventas se redujeron un 9%, marcando la primera caída anual en la historia de la compañía. La producción también disminuyó un 7%, con un total de 1,6 millones de unidades vendidas, ligeramente superior a la producción.
La mayor parte de la producción se concentró en los Model 3 y Model Y. El resto del catálogo, incluyendo la Cybertruck, el camión Semi y los Model X y Model S, apenas sumó 53.000 unidades en total.
Durante la presentación de resultados, Musk anunció que Tesla dejará de producir los Model X y Model S en el primer trimestre de 2026. Según Musk, esta decisión se debe a la transición hacia un futuro basado en la autonomía. La planta de Fremont, donde se fabrican los modelos X y S, se utilizará para producir el robot Optimus.
Musk añadió que la combinación de inteligencia artificial y robótica creará una “increíble era de abundancia”, un futuro de “ingresos universales elevados” en el que todos podrán tener todo lo que deseen, al tiempo que el medio ambiente será “fenomenal”.
El futuro es el robot Optimus, que de momento no hace nada significativo
A pesar de las altas expectativas depositadas en el robot Optimus, Musk reconoció que las unidades operativas en las plantas de Tesla no realizan ninguna tarea significativa y simplemente están “aprendiendo”.
La compañía también indicó que planea aumentar la producción del camión Semi y lanzar el Cybercab (su taxi autónomo) en la primera mitad de 2026. Tesla también confirmó que está preparando el inicio de la producción del nuevo Roadster, su deportivo biplaza, para este mismo año. Además, anunció una inversión de 2.000 millones de dólares en xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada por Musk.
El empresario advirtió que en 2026 Tesla realizará fuertes inversiones de hasta 20.000 millones de dólares para la puesta en marcha de seis nuevas plantas de producción y el aumento de la producción de Optimus.
A mediano plazo, Musk afirmó que es “existencial” que Tesla produzca sus propios **chips de inteligencia artificial (IA) y memoria**. “Necesitamos tener más capacidad de fabricación en EEUU en caso de que los chips no lleguen por cualquiera que sea la razón. Es existencial para Tesla porque Optimus es inútil sin un chip de IA”, señaló.
Por último, señaló que muchas compañías están minimizando los riesgos geopolíticos. “Yo soy más paranoide”, declaró, añadiendo que “vamos a ser paranoides y asegurarnos de que podemos seguir fabricando baterías y robots y chips de IA sin importar lo que pase”.













