
El suegro de José Antonio
tenía una finca en Castrelo de Miño y les propuso plantar olivos.
Junto a su mujer, Luisa, decidieron dar el paso pensando en el futuro
de su hija, Antía.
José Antonio manifestó en una entrevista en
COPE Ourense que a su hija “le gusta quedarse en Galicia y no tener
que irse a vivir fuera y está encantada”.
Este proyecto comenzó
paso a paso hace unos años y crearon una marca bajo el título de
“Alma Meiga”. José Antonio relató que es un “aceite de
calidad gracias al cuidado que hacemos en todo el proceso de
elaboración”.
José Antonio manifestó
que la producción es de “entre 650 y 800 litros cada año” y
afirmó que no se plantean aumentarla porque “preferimos seguir así
ya que tenemos una clientela fija que valora nuestra calidad”.
La familia elabora dos
productos como un aceite de arbequina y otro de mezcla de variedades
autóctonas.
José Antonio manifestó que quiere que el aceite
gallego “se dé a conocer más porque es un aceite de calidad”.
Además, apostará por “crear sinergias con productos de proximidad
como el pulpo gallego o los grelos”.
La familia está muy
atenta a la recogida y al cuidado de la planta para elaborar un buen
producto.
Una historia familiar que crece en O Ribeiro con el
propósito de tener un futuro para su hija en el rural gallego y del
que Antía está muy ilusionada.













