Una investigadora del cáncer en Valladolid clama contra la burocracia en España: "Se pierde mucho tiempo"

Una investigadora del cáncer en Valladolid clama contra la burocracia en España: "Se pierde mucho tiempo"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La investigadora Carolina González se encuentra en su último año de investigación predoctoral en el Instituto de Biomedicina y Genética Molecular de Valladolid con una ayuda de la junta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer. Su trabajo se centra en dos tipos de cáncer muy diferentes, el de hígado y el de vejiga, buscando aplicar metodologías similares para encontrar correlaciones en el sistema inmunitario de los pacientes que faciliten tanto el diagnóstico como los tratamientos.

En el caso del cáncer de hígado, el objetivo de su investigación es buscar biomarcadores en sangre que permitan un diagnóstico precoz en los pacientes.

Según explica, la meta es saber “qué tipo de células tengo que buscar para saber si el paciente va a ir mejor o no” y así poder aplicar un tratamiento más especializado y menos sistémico.

Su análisis sobre el cáncer de vejiga sigue una línea similar, pero en este caso se centra en la inmunoterapia, un tratamiento en auge. El estudio busca entender “el efecto que tiene la inmunoterapia en estos pacientes” para poder optimizar el tipo de tratamiento que se les administra y mejorar los resultados.

Sin embargo, el camino de la investigación está lleno de obstáculos, principalmente burocráticos.

González denuncia que la necesidad de financiación es una constante y que los jefes de laboratorio se ven obligados a dedicar gran parte de su jornada a tareas administrativas. “Muchas veces se pierde mucho tiempo en la burocracia de pedir para poder investigar”, lamenta la científica.

Esta dedicación a estar “mandando proyectos, pidiendo dinero, ajustando presupuestos” resta un tiempo valioso a la propia investigación.

Aunque reconoce que en España “hay inversión”, considera que “podría haber mucha más” y, sobre todo, cuestiona cómo se distribuyen los fondos. “Hay dinero, pero luego hay convocatorias específicas para x cosas”, señala.

Esta situación genera una gran incertidumbre profesional, hasta el punto de que la propia investigadora no sabe qué hará cuando su contrato termine el próximo año, una situación que define como de total “incertidumbre”.