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Vacunas caducadas administradas en Euskadi: ¿Qué implicaciones tiene este error?
Un total de 253 personas, principalmente bebés, recibieron vacunas caducadas en Euskadi, un hecho calificado como un “grave error” por el Gobierno autonómico. Este incidente ha generado preocupación pública, especialmente entre los padres de los afectados.
¿Existe riesgo para la salud?
El doctor Ferran Moraga-Llop, pediatra y portavoz de la Asociación Española de Vacunología, ha intentado tranquilizar a las familias. Según el experto, la administración de una vacuna caducada no implica un riesgo directo para la salud de la persona vacunada. La fecha de caducidad no influye en un aumento de las reacciones adversas.
El problema reside en la efectividad
El principal inconveniente radica en la efectividad del fármaco.
Las vacunas, como productos biológicos, pierden efectividad con el tiempo. Aunque no significa que su efecto sea nulo, sí es “menos efectiva”. La incertidumbre reside en que no se puede saber con exactitud cuánto tiempo mantiene una gran efectividad tras la fecha de caducidad, por lo que la protección que ofrece es incierta y no garantizada.
¿Qué vacuna fue administrada erróneamente?
La vacuna administrada por error es la hexavalente, una inyección combinada que se administra a los bebés a los 2, 4 y 11 meses de edad. Protege contra seis enfermedades graves: difteria, tétanos, tosferina, hepatitis B, poliomielitis y Haemophilus influenzae tipo b, esta última responsable de casos de meningitis.
Además de los lactantes, también se han visto afectados pacientes que han recibido un trasplante de progenitores hematopoyéticos, quienes reinician su calendario vacunal tras el procedimiento.
Fallo en la cadena de control
Este incidente evidencia un fallo en la cadena de control, que tiene múltiples puntos de verificación. El proceso se inicia en el departamento de salud, que gestiona los lotes y sus fechas de caducidad. Las vacunas pasan a los distribuidores mayoristas y, finalmente, a los centros de atención primaria, donde debería existir un control de inventario para retirar los productos caducados o próximos a caducar.
El último filtro crucial es el profesional sanitario que administra la inyección. Es fundamental verificar la fecha de caducidad antes de vacunar.
“El sanitario, médico o enfermera, cuando administra un fármaco, lo primero que hace es mirar la fecha de caducidad”, ha recalcado el experto.
Reacción del Gobierno Vasco
El doctor Moraga-Llop ha valorado positivamente la rápida reacción del Gobierno Vasco al reconocer el error y comunicar la situación a los afectados, un gesto que considera “fundamental”. Ahora, el protocolo sanitario deberá establecer cómo proceder para garantizar la correcta inmunización de todas las personas que recibieron una dosis con efectividad reducida. El mensaje principal para los implicados es el de mantener la calma, ya que su seguridad no ha estado comprometida.













