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Vandalizan carteles promocionales del documental de Melania Trump en protesta contra ICE
El estreno de un documental sobre Melania Trump, la exprimera dama de Estados Unidos, ha desatado una ola de protestas. La película, que relata los 20 días previos a la búsqueda de la reelección de su esposo, Donald Trump, ha sido objeto de vandalismo en las calles y ha recibido escasa atención mediática.
Protestas en Los Ángeles
En Los Ángeles, numerosos carteles promocionales del documental amanecieron con grafitis y destrozos. Algunos mostraban a Melania con cuernos y bigote, evocando imágenes del diablo y Adolf Hitler. Las pintadas también denunciaban el uso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad antiinmigración (ICE) durante la administración Trump, así como sus políticas económicas conservadoras y la relación de Donald Trump con Jeffrey Epstein.
Las autoridades de transporte de Los Ángeles han reconocido que el vandalismo ha sido “extenso y severo”. Ante el temor de que los daños se extendieran, se decidió desviar autobuses con publicidad del documental para proteger a usuarios y trabajadores.
Acciones de grupos activistas
El colectivo artístico activista Indecline se atribuyó la autoría de algunas de las acciones. El grupo, conocido por sus protestas contra Trump, intervino una valla publicitaria del filme en Culver City, mostrando una imagen de Melania Trump defecando sobre una bandera estadounidense. Los activistas justificaron su acción argumentando la contradicción entre el origen inmigrante de Melania Trump y las políticas de deportaciones masivas de su esposo.
Recepción del documental
El documental ha tenido una recepción discreta. En Estados Unidos, se estrenó sin pases previos para la prensa y con escasa cobertura crítica. Algunos medios como el New York Times y el Washington Post no pudieron acceder a la proyección del estreno en Washington D.C.
Según un análisis, solo dos de las 1.400 sesiones del día del estreno lograron llenar la sala, y muchas proyecciones se realizaron en salas vacías, especialmente en estados de mayoría demócrata.
En España, el estreno también pasó desapercibido. La película llegó a 83 salas sin pases de prensa, aunque algunos carteles promocionales pudieron verse en ciudades como Madrid y Bilbao.













