
Paul, profesor de inglés en Logroño, relata una situación que cada vez se repite más en clase: "No puede ser que lo usen para todo… Ya no se esfuerzan"
La Rioja se ha posicionado como la segunda comunidad autónoma con los mejores resultados en los exámenes oficiales de inglés, solo por detrás de Galicia. Un dato que refleja un creciente interés por la obtención de títulos, pero que esconde una realidad más compleja en las aulas. Paul Johnson, director y profesor de la academia Welcome English Center en Logroño desde hace 31 años, analiza las claves de este fenómeno y advierte sobre los desafíos actuales en la enseñanza del idioma.
Según Johnson, el buen posicionamiento de La Rioja se debe a que “hay cada vez más gente, sobre todo los jóvenes, que quieren presentarse a estos exámenes para sacar un título”. Considera que los exámenes de Cambridge son “más accesibles”, y destaca que el 95% de los alumnos que ha preparado en su academia han aprobado.
Esta alta tasa de éxito contrasta con la Escuela de Idiomas, que, en su opinión, es “un poco más exigente”. La principal razón, por tanto, parece ser un mayor interés en certificar el nivel de inglés.
A pesar de los buenos resultados en las pruebas oficiales, la percepción de Johnson sobre el día a día en la educación es diferente. “He visto un deterioro a lo largo de los últimos 20 años en el nivel de interés y motivación”, afirma. El profesor achaca esta tendencia a que los jóvenes “tienen cada vez menos interés en esforzarse”, una situación que vincula con el impacto de las nuevas tecnologías como ChatGPT.
Paul Johnson no demoniza la tecnología, pero advierte de su uso inadecuado.
Si se utilizan bien, herramientas como la inteligencia artificial pueden ser “una bomba” para el aprendizaje, ofreciendo acceso a nativos o a infinidad de ejercicios. Sin embargo, el problema surge cuando el alumno no quiere esforzarse y las usa para atajar, como en la elaboración de redacciones. “He pillado a algunos alumnos haciendo los ejercicios que les he puesto utilizando el ChatGPT”, confiesa Johnson, quien concluye que “la tecnología es buena en sí, pero usada mal, como cualquier cosa, es fatal”.
La calidad de la enseñanza del inglés en La Rioja varía significativamente de un centro a otro. Johnson ha trabajado en varios colegios y asegura que algunos “trabajan de maravilla”, con equipos de profesores “muy buenos” en localidades como Albelda o en barrios de Logroño como La Guindalera.
En estos centros, se pone el hincapié en la comunicación oral. Por el contrario, en otros, la enseñanza es “bastante mal” y los alumnos llegan a su academia “con muchas necesidades y vacíos”, careciendo de lo más básico en vocabulario y expresión oral.
La importancia de los títulos de inglés sigue creciendo, no solo para el futuro laboral, sino también para el académico. Johnson recuerda que algunas universidades ya exigen un nivel B2 para poder acceder a los estudios, y no solo para graduarse. Además, en comunidades como Navarra, ya es obligatorio tener un C1 para ser profesor de inglés.
Pese a la exigencia, insiste en que los exámenes oficiales “son accesibles” si se preparan adecuadamente con un buen profesional.













