Zamora, la Capital del Románico en Europa: Un Tesoro Histórico en Castilla y León

Zamora, la Capital del Románico en Europa: Un Tesoro Histórico en Castilla y León
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Zamora, la Capital del Románico en Europa: Un Tesoro Histórico en Castilla y León

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Zamora, una ciudad en la comunidad de Castilla y León, se distingue por su rico patrimonio románico, que forma parte integral de su identidad. Su casco antiguo, declarado conjunto histórico-artístico en 1973, ha conservado gran parte de su estructura medieval, ofreciendo una visión auténtica de la vida urbana y religiosa de la época. Su ubicación estratégica junto al río Duero fue crucial para su repoblación y el auge de la construcción de templos, consolidándola como un punto clave en el Reino de León.

La ciudad alberga la mayor concentración y calidad de edificios románicos en Europa. Más allá de sus iglesias, Zamora ofrece murallas, castillos, puentes y casas señoriales que documentan su evolución urbana, social y religiosa a lo largo de los siglos. Los recorridos turísticos permiten explorar estos espacios de manera sistemática, integrando historia, urbanismo y arquitectura religiosa para mostrar la relevancia de Zamora en el contexto histórico y cultural europeo.

Iglesias Románicas de Zamora: Un Legado Impresionante

Zamora preserva un conjunto de templos románicos que testimonian su importancia histórica y religiosa durante la Edad Media.

La Catedral de San Salvador es el edificio más emblemático de este patrimonio. Declarada Monumento Nacional en 1889, es una de las catedrales más antiguas y pequeñas de Castilla y León. Con su planta de cruz latina, tres naves divididas en cuatro tramos y ábsides sustituidos por una cabecera gótica en el siglo XVI, este conjunto sencillo es un referente del románico zamorano y el centro de la vida religiosa de la ciudad.

Después de la catedral, destaca la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, Monumento Nacional desde 1974, por su tamaño e importancia. Otro edificio de gran interés histórico es San Claudio de Olivares, considerada la iglesia más antigua del románico local, documentada desde 1157 y declarada Monumento Nacional en 1931. Santiago de los Caballeros mantiene la tradición de haber sido el escenario donde Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, fue armado caballero.

Otros templos significativos incluyen San Isidoro, del siglo XII, que conserva intacto su interior original; La Magdalena, de los siglos XII y XIII, Monumento Nacional desde 1910; y San Cipriano, restaurada a finales del siglo XX con un estilo ecléctico. También destacan Santa Lucía, en el antiguo barrio de la “Puebla del Valle”, y San Andrés, reconstruida entre 1550 y 1570.

San Esteban, del siglo XII, fue reformada en el siglo XVIII, mientras que Santa María la Nueva sustituyó a un templo anterior. Santa María de la Horta, de finales del siglo XII, fue casa matriz de los Caballeros Hospitalarios y luego de monjas, conservando la fachada del convento del siglo XVI. Entre los templos de los barrios bajos, Santo Tomé y San Vicente Mártir son de los más antiguos, este último declarado Monumento Nacional en 1961.

San Juan Bautista, conocida como San Juan de Puerta Nueva, se construyó junto a la puerta oriental del primer recinto amurallado. Santiago del Burgo, que perteneció a la diócesis de Santiago de Compostela hasta 1888, conserva su distribución original y fue declarada Monumento Nacional en 1915.

Completan la lista San Antolín, la iglesia del Espíritu Santo, y las iglesias del Santo Sepulcro, San Frontis y San Leonardo. En conjunto, estas construcciones ofrecen una visión completa de la evolución arquitectónica y religiosa de la ciudad, consolidando a Zamora como la localidad con mayor concentración de iglesias románicas del mundo.

Zamora Más Allá de las Iglesias: Elementos Civiles y Defensivos

Zamora conserva elementos civiles y defensivos que permiten comprender su organización urbana durante la Edad Media.

El Castillo de Zamora, de origen medieval y reformado en siglos posteriores, se ubica en la zona más elevada, ofreciendo vistas del río Duero y el casco antiguo. Su construcción, a mediados del siglo XI, se adaptó a la topografía irregular del terreno. El castillo y los tramos de muralla reflejan la importancia de la ciudad como enclave estratégico en la defensa del Reino de León.

El Puente de Piedra, también llamado Puente Nuevo, construido en el siglo XII sobre el río Duero, es otro elemento relevante. Este puente románico, con dieciséis arcos apuntados y unos 250 metros de longitud, era el único paso que conectaba los barrios del arrabal con el centro histórico durante la Edad Media.

La Casa de Arias Gonzalo, conocida como Casa del Cid, frente a la catedral, es un ejemplo destacado de arquitectura civil románica y evidencia la relación entre poder religioso y civil. Además de murallas, castillo y puente, los visitantes pueden recorrer calles, plazas y palacios que reflejan la evolución urbana de Zamora, ofreciendo un panorama completo de su historia desde la Edad Media hasta tiempos modernos.